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John Bunyan · 1675

Instrucción para el Ignorante

Catecismo escrito por John Bunyan en 1675 para la iglesia bautista de Bedford. Compuesto en forma de diálogo sencillo, instruye en lo tocante a Dios, el pecado, la confesión, la fe en Cristo, la oración y la abnegación.

De Dios, el hombre y el pecadoP. 1–96

1¿Cuántos dioses hay?2¿Por qué el Dios de los cristianos no es el Dios de quienes no son cristianos?3¿Hay entonces otros dioses fuera del Dios de los cristianos?4¿Qué dioses son los que favorecen las concupiscencias de los hombres impíos?5¿Quién es un cristiano?6¿Cómo distingues al Dios de los cristianos de los dioses de los demás pueblos?7¿No hay otro espíritu sino el Dios verdadero?8¿Qué espíritus son esos?9¿Cómo se distingue, pues, al Dios verdadero de los demás espíritus?10Siendo Dios un Espíritu, ¿puede ser conocido?11¿Le entiendes por las obras de la creación?12¿Le declaran también sus obras de providencia?13¿Es conocido por sus juicios?14¿Es conocido por su palabra?15¿De qué hizo Dios el mundo?16¿Cuánto tardó en hacer el mundo?17¿De qué hizo Dios al hombre?18¿Por qué dice que Dios sopló en él aliento de vida; es el alma del hombre de la misma naturaleza de la Deidad?19¿No es entonces el alma de la naturaleza de la Deidad?20¿Cómo hizo Dios al hombre en el día de su primera creación?21¿Dejó Dios al hombre, cuando lo hizo, sin regla por la cual caminar?22¿Cuál fue el justo merecido de aquella transgresión?23¿Qué es estar espiritualmente muerto?24¿En qué se manifiesta este alejamiento de Dios?25¿Qué es la muerte temporal?26¿Qué es la muerte eterna?27¿Van los hombres en cuerpo y alma al infierno tan pronto como mueren?28¿Venimos al mundo tan rectos como vino nuestro primer padre?29¿Cómo se hace ver que venimos al mundo contaminados?30¿Puedes hacer mayor prueba de esto?31¿Venimos entonces pecadores al mundo?32Pero así como Adán cayó con nosotros en él, ¿no se levantó por la fe con nosotros en él? pues no tuvo descendencia hasta que tuvo la promesa.33Pero, ¿no sostienen algunos que somos pecadores solo por imitación?34¿Puedes traer mayor prueba de esto?35¿Puedes mostrar esto por la experiencia?36¿Qué es el pecado?37¿Transgresión de qué ley?38¿Cuándo se peca contra la ley de la naturaleza?39¿Cuándo pecamos contra la ley escrita en los diez mandamientos?40¿De cuántas maneras se peca contra esta ley?41¿Y si pecamos contra uno solo de los diez mandamientos?42¿Dónde castigará Dios a los pecadores por sus pecados?43¿Cómo son castigados los hombres en este mundo por el pecado?44¿Cómo son castigados los pecadores en el mundo venidero?45¿Adónde van los pecadores a recibir este castigo?46¿Qué es el infierno?47¿Por qué lo llamas un lugar?48¿Qué clase de lugar es el infierno?49¿Qué quieres decir cuando dices que es un estado espantoso?50¿En qué partes serán así espantosamente atormentados?51¿Cuánto tiempo estarán en esta condición?52Pero ¿por qué no habrían de ser castigados los impíos con este castigo en este mundo, para que lo viéramos y creyéramos?53¿Hay grados de tormentos en el infierno?54¿Quiénes serán más castigados allí, los hombres o los niños?55¿Cómo distingues entre los pecados grandes y los pequeños?56¿Qué quieres decir por su naturaleza?57¿Qué clase de pecados son los mayores?58¿Qué entiendes por las circunstancias que acompañan al pecado?59¿Alteran estas cosas el pecado?60¿Cómo lo pruebas?61¿Y fue esta la razón, a saber, porque tenían tales circunstancias que las acompañaban como Sodoma no las tuvo?62¿Cuándo peco contra la luz y el conocimiento?63¿Cuándo peco contra la predicación de la palabra?64¿Cuándo más peco contra la predicación de la Palabra?65¿Cómo agravarán mi pecado las amistades piadosas?66¿Son los pecados así agravados distinguidos de otros por algún nombre especial?67¿Hay otras cosas que puedan hacer grandes los pecados pequeños?68¿Castigó alguna vez Dios a los niños pequeños por pecar contra él?69¡Ay! ¿qué haremos nosotros, niños pequeños?70¿Por qué te burlas de nosotros, mandándonos proseguir en nuestros pecados? Más bien deberías orar por nosotros para que Dios nos salve.71¿Cómo se burla de nosotros el sabio?72¿Qué clase de burla es esta?73¿No es esto justo como cuando mi padre me dice que sea malo si quiero, pero que si lo soy me azotará por ello?74¿No es entonces lo mejor para mí servir a Dios?75Pero ¿cuándo me convendría empezar a servir a Dios?76Pero si sigo mis juegos y deportes un poco más, ¿no podré llegar a tiempo?77Pero si me demoro un poco más antes de convertirme, podré tener más juicio para servir a Dios que el que tengo ahora, ¿no es así?78Si sirvo a Dios a veces, y a mis pecados a veces, ¿qué tal?79¿Encuentras muchos niños pequeños como yo, que sirven a Dios?80Entonces no es probable que tenga muchos compañeros si comienzo tan joven a servir a Dios, ¿verdad?81Pero es probable que sea menospreciado y despreciado por otros niños pequeños si comienzo ya a servir a Dios, ¿verdad?82Pero ¿cómo he de servir a Dios? No sé cómo adorarle.83¿Qué significa adorarle en espíritu?84¿Qué es adorarle en verdad?85¿Cómo he de hacer para adorarle con mi espíritu y corazón?86¿Es fácil obtener un verdadero conocimiento de Dios?87¿Cómo es que resulta tan difícil alcanzar el verdadero conocimiento de Dios?88¿Pero no profesan todos conocer a Dios?89¿Me mostrarás un poco cómo varían en sus pensamientos acerca de él?90¿Hay más opiniones falsas acerca de Dios?91¿Cómo, pues, sabré cuándo tengo el verdadero conocimiento de Dios?92¡Las Escrituras! ¿No fluyen de las Escrituras todas las opiniones falsas acerca de él?93Pero ¿y si no entiendo la santa Biblia? ¿Debo entonces quedarme sin el verdadero conocimiento de Dios?94Pero ¿qué debe hacer alguien que no conoce a Dios, para obtener el conocimiento de Dios?95Pero ¿cómo sabré cuando haya hallado por las Escrituras el verdadero conocimiento de Dios?96¿Qué es para mí conocerme a mí mismo?

De la confesión del pecadoP. 97–131

97Me has mostrado que, si en verdad he de adorar a Dios, primero debo conocerle rectamente; ahora, pues, a la pregunta en cuestión: ¿cómo he de adorarle?98¿Qué debo confesar?99¿Era ese el modo de proceder de los piadosos antiguos?100¿Qué pecados he de confesar a Dios?101Pero ¿qué tal si no conozco ni recuerdo todos mis pecados?102Pero ¿qué tal si no hago esta búsqueda de mis pecados?103¿Por dónde he de empezar a confesar mis pecados?104¿Qué he de hacer cuando Dios me ha mostrado algún pecado, para hacer una recta confesión de él?105¿Es mi corazón, entonces, la fuente y el origen del pecado?106Cuando un hombre ve esto, ¿qué pensará de sí mismo?107Has dado un muy mal carácter al corazón, pero ¿cómo sabré que es tan malo como tú lo cuentas?108¿Qué quieres decir con la experiencia?109¿Puedo, pues, conocer así mi corazón?110¿Puedes particularizar algunas pocas cosas en las que la maldad del corazón del hombre se manifieste?111¿Hay alguna otra cosa que se haya de hacer para una recta confesión del pecado?112¿Hay alguna otra cosa que deba acompañar una recta confesión del pecado?113¿Cómo lo haré?114Pero ¿qué necesidad tengo de confesar mis pecados a Dios, ya que él los conoce todos?115¿Me mostrarás algunas de esas razones?116¿Me puedes mostrar otra razón?117¿Me puedes mostrar otra razón?118¿Tienes aún otra razón para que yo confiese mis pecados?119Dame una razón más para que yo confiese mis pecados a Dios.120¿En qué disposición de corazón he de estar cuando confiese mis pecados?121¿Qué quieres decir con fingir y disimular en esta obra?122¿Qué quieres decir con hacerlo a medias?123¿Qué es confesar el pecado sin el sentido del pecado?124¿Qué es confesarlo con la boca y amarlo con el corazón?125Pero te preguntaba en qué disposición de corazón debía estar en mis confesiones.126¿Qué mal hay en el pecado?127¿Qué más me aconsejarías en esta gran obra?128¿Qué más me conviene en mis confesiones del pecado?129¿Es todo aquí?130¿Qué tal si no puedo así confesar mis pecados?131¿No se han de dar gracias a Dios en las confesiones?

De la fe en CristoP. 132–204

132Me alegra que me hayas instruido en esta parte de la adoración de Dios; dime también cómo más he de adorarle.133¿Es eso adorar a Dios?134¿Por qué ha de ser tenido el creer como parte de la adoración de Dios?135¿Por qué no es posible agradarle sin creer?136¿Pero no todos creen como has dicho?137¿Qué quieres decir con esto?138¿Lo probarás?139¿Puedes probar esto?140¿Qué es creer?141¿Por qué lo llamas un acto de un alma agraciada?142Si tal pobre pecador como soy quisiera ser salvado de la ira venidera, ¿cómo he de creer?143¿En quién, pues, he de creer?144¿Quién es Jesucristo, para que crea en él?145¿Por qué he de creer en él?146¿Cómo es él el Salvador del mundo?147¿Cómo vino al mundo?148¿Pero no hay otro camino para ser salvo sino creyendo en Jesucristo?149¿Qué hay en Jesucristo que me anime a recibirle?150¿Llega esto a ser mío si recibo a Cristo?151¿Cómo me lo ofrece Dios?152¿Ha hecho él en verdad satisfacción por el pecado? ¿Y quiere él en verdad que yo acepte lo que ha hecho?153¿Pero cómo he de estar dispuesto antes de atreverme a creer en Cristo?154¿Vino alguno así a Cristo?155¿Pero no parece más razonable que primero enmendemos y seamos buenos?156¿Pero no es lo mejor, si uno puede, enmendarse primero?157¿Pero cuando una pobre criatura ve su vileza, teme venir a Cristo, no es así?158¿Qué aliento puede dársenos para venir así?159¿Me darás un aliento más?160¿Será salvo todo el que crea?161¿Qué quieres decir con eso?162Pero ¿hay muchas clases de fe?163¿Hay alguna otra clase de fe?164¿Hay aún otra de estas fes inútiles?165Dime si hay aún otra.166¿Es esto todo?167¡Ay! Si hay tantas clases de fe que no aprovechan para la salvación, ¡qué fácil me es ser engañado!168Pero ¿no hay modo de distinguir la fe verdadera de la que es errada?169¿Qué quieres decir con la manera de su venida?170Bien, entonces, ¿qué es que la fe venga?171Que una vez estuve sin ella, lo insinuaste antes, pero ¿debo tomarlo sin prueba como por concedido?172¿Pero puede venir la fe a un hombre sin que primero se vea en esta condición?173¿Cómo concluyes entonces acerca de aquellos que jamás se vieron a sí mismos encerrados por la incredulidad bajo el pecado y la maldición de Dios?174¿Entonces cuentas mejor que un hombre vea su condición por naturaleza, que ser ignorante de ella?175Estoy convencido de que una vez estuve sin fe, y también que no puedo traerla; pero te ruego que me digas el modo de su venida.176¿Cómo por el oír?177¿Y cómo oyen los hombres cuando la fe se mezcla con la Palabra?178Te ruego que ahora me digas la manera de su venida.179¿Cuáles son las dificultades que se le oponen a su venida?180¿Cómo viene la fe gradualmente?181¿Lo explicarás más?182¿Pero la fe viene solo por el oír?183¿Qué nos enseñan estas cosas?184Pero dijiste ahora que esta fe se distinguía de la que no aprovecha para la salvación, tanto por la manera de su venida como por su operación; te ruego, ¿cuál es su operación?185¿Cómo da al alma esta vista?186¿Y muestra siempre al alma dónde está la justicia justificadora?187¿Cómo encuentra la fe esta justicia en Cristo?188¿De qué otra manera opera en el alma?189¿De qué otra manera opera?190¿De qué otra manera opera?191Seguramente Cristo es de gran estima para los que tienen esta fe en él, ¿no es así?192¿Pueden, entonces, estos que tienen esta fe, soportar oír hablar contra este Cristo?193¿No les llega al corazón cuando ven sus caminos y a su pueblo desairados?194¿No oran mucho por su segunda venida?195¿Y viven en este mundo como si él hubiera de venir enseguida?196Bien, me alegro de que me hayas mostrado que debo adorar a Dios por la confesión del pecado y la fe en Jesucristo. ¿Hay alguna otra cosa que sea parte de la verdadera adoración de Dios?197¿Cuáles son?198¿Es entonces la oración parte de la adoración de Dios?199¿Cómo lo pruebas?200¿Hay otra escritura que lo pruebe?201¿Qué es la oración?202¿No ora todo el mundo?203¿Qué será de los que no oran?204Pero viendo que Dios sabe lo que necesitamos, ¿por qué no nos da lo que necesitamos, sin orar?

De la oraciónP. 205–242

205¿Por qué quiere Dios que oremos?206¿Hay otra razón por la cual yo deba orar?207¿Qué otra razón tienes para que yo ore?208¿Qué otra razón tienes?209¿Son oídos del Señor todos los que oran?210¿Con qué compara Dios las oraciones que rehúsa contestar?211¿Quiénes son aquellos cuyas oraciones Dios no contestará?212¿Hay algún otro cuya oración Dios rehúsa?213¿Hay algún otro cuya oración Dios rehúsa?214¿Es el mirar al pecado en nuestro corazón tan mortal estorbo para la oración?215¿Cuyas oraciones son las que Dios oirá?216¿Qué quieres decir por el pobre?217¿Quiénes son los pobres en espíritu?218¿Cuáles son esas cosas?219¿Qué quieres decir por el menesteroso?220¿Oirá Dios las oraciones de tales?221¿Cómo sabré que soy uno de aquellos a los que Dios dará estas cosas?222¿De qué otro modo sabré que él me oye?223¿De qué otro modo sabré que las tendré?224¿De qué otro modo sabré, y así seré animado a orar?225¿De qué otro modo sabré?226¿Son éstas todas las buenas señales de que mis oraciones serán oídas?227Te ruego ¿cuál es?228¿Contesta Dios siempre enseguida?229¿No es la demora de Dios una señal de su ira?230¿Cuándo no es señal de su ira?231¿Cuándo es señal de su ira?232¿Por qué demora Dios oír las oraciones de aquellos que no se han apartado perversamente de él?233Pero ¿no es la demora en contestar la oración un gran desaliento para orar?234Me alegra que hasta aquí hayas accedido a mi petición; pero me dijiste que había otra parte de la adoración de Dios; te ruego, ¿repetirás cuál es?235Ahora la recuerdo bien; te ruego, ¿cómo pruebas que la abnegación se llama parte de la adoración de Dios?236¿Tendrás a bien leer el texto?237¿Qué es la abnegación?238¿Lo probarás con una escritura o dos?239Ciertamente este es un texto pleno, ¿puedes darme uno más?240Estas dos son en verdad una respuesta suficiente a mi pregunta; pero te ruego, ¿me darás ahora algunos casos particulares de la abnegación de aquellos que en otro tiempo han sido seguidores de Cristo?241Pero estos hombres se negaron a sí mismos cada uno solo en algunas cosas, ¿no?242¿Discurrirás un poco particularmente sobre la abnegación?

De la abnegaciónP. 243–288

243Primero, pues, te ruego, ¿en qué espíritu ha de hacerse esta abnegación?244¿Quiénes son propensos a fallar aquí?245¿Quiénes son ellos?246¿Quiénes más son propensos a fallar aquí?247¿Hay otros que sean propensos a fallar aquí?248¿Quiénes más están en peligro de fallar aquí?249¿Te propondré unas pocas preguntas más?250Entonces, ¿qué si un hombre promete negarse a sí mismo más adelante y no ahora, no es esto un paso hacia esta clase de adoración?251¿Puedes darme un caso bíblico que aclare esto?252¿Y qué si un hombre dijere así: estoy dispuesto a negarme a mí mismo en muchas cosas, aunque no puedo negarme en todas? ¿No es esto un paso en esta parte de la adoración de Dios?253¿Y si un hombre está dispuesto a perderlo todo menos su vida?254¿Y si un hombre ha estado dispuesto a perder todo lo que tiene, pero no lo está ahora, no aceptará Dios su disposición pasada, aunque ahora sea de otro modo?255Pero ¿y si un hombre se comporta bien exteriormente, de modo que no deshonra el evangelio delante de los hombres, no podría contarse esto como abnegación?256Pero si temo que mi corazón pueda engañarme en esta gran obra, si vienen cosas duras sobre mí más adelante, ¿no hay manera de averiguar si me engañará entonces o no?257¿Me favorecerás tanto?258¿Me darás otra señal?259¿Quiénes son los que toleran sus concupiscencias?260¿Quiénes más lo hacen?261¿Quiénes son los que toleran sus concupiscencias?262¿Quiénes más toleran sus pecados?263¿Me mostrarás ahora quiénes son propensos a hacer aceptablemente esta parte de la adoración de Dios?264¿Quién más?265¿Quién más es propenso a negarse bien a sí mismo?266¿Quién más es propenso a negarse bien a sí mismo por Cristo?267¿No hay otras señales de quien es propenso a hacer aceptablemente esta parte de la adoración de Dios?268Pero ¿cómo descubres que un hombre es tal?269Te ruego, ¿puedes darme algún motivo para la abnegación?270¿En qué se negó Cristo a sí mismo por mí?271¿Puedes dar otro motivo para la abnegación?272Pero ¿por qué exige Dios abnegación de quienes han de ser salvos?273¿Cómo es la abnegación una prueba de la verdad de los afectos del hombre hacia Dios?274¿Qué otra razón puedes aducir para que Dios exija abnegación?275¿Hay aún otra razón por la cual Dios exige abnegación de los que profesan su nombre?276¿Tienes otra razón por la cual Dios exija abnegación?277Antes de concluir, ¿me darás algunos casos de la severidad de la mano de Dios sobre algunos profesantes, que no se negaron a sí mismos cuando él les llamó a ello?278¿Puedes darme otro caso?279¿Tienes a mano otro caso?280¿Me darás un caso más, y así concluiremos?281¿Cuál es la primera consideración para meditar?282¿Cuál es la segunda consideración?283¿Cuál es la tercera consideración?284¿Cuál es la cuarta consideración?285¿Cuál es la quinta consideración?286¿Cuál es la sexta consideración?287¿Cuál es la séptima consideración?288¿Con qué palabras concluye Bunyan este catecismo?