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1693·La común fe
Pregunta 206 de 288
De la oración

¿Hay otra razón por la cual yo deba orar?

Respuesta

Sí. Pues por la oración reconoces que la ayuda no está en tu propio poder ().

Leer los 1 textos de prueba (Reina-Valera)
2 Crónicas 20:6, 12
6y dijo: Jehová Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos, y tienes dominio sobre todos los reinos de las naciones? ¿No está en tu mano tal fuerza y poder, que no hay quien te resista? 12¡Oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos.

En la Confesión de 1689

22.3 De la adoración religiosa y el día de reposo
La oración con acción de gracias, por ser una parte especial de la adoración natural, es requerida por Dios de todos los hombres. Pero, para que sea aceptada, debe ser hecha en el Nombre del Hijo, con la ayuda del Espíritu, conforme a Su voluntad; con entendimiento, reverencia, humildad, fervor, fe, amor y perseverancia; y cuando [se ore] con otros, [se debe orar] en una lengua conocida.
Leer el capítulo con sus pruebas →
22.4 De la adoración religiosa y el día de reposo
La oración debe hacerse por cosas lícitas, y por toda clase de hombres que viven o vivirán más adelante; pero no [debe hacerse] por los muertos, ni por aquellos de quienes se puede saber que han cometido el pecado de muerte.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Orar con entendimiento
La primera, la comprensión, sitúa firmemente la oración en el ámbito de la realidad. No es una experiencia mística, sino un ejercicio del intelecto.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 22, sección «La oración a la luz de la Revelación general y especial».
«En una lengua conocida»
¿Abren las confesiones aquí la puerta para la práctica de hablar en lenguas? La respuesta simple es un firme no.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 22, sección «La oración a la luz de la Revelación general y especial».