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1693·La común fe
Pregunta 110 de 288
De la confesión del pecado

¿Puedes particularizar algunas pocas cosas en las que la maldad del corazón del hombre se manifieste?

Respuesta

Sí; por su secreta inclinación al pecado, aunque la Palabra lo prohíbe; por su aplazamiento del arrepentimiento; por su cansancio de los deberes santos; por su aptitud para olvidar a Dios; por su estudio en disminuir y ocultar el pecado; por su fingirse mejor de lo que es; por alegrarse cuando puede pecar sin ser visto por los hombres; por endurecerse contra las amenazas y juicios de Dios; por sus desesperadas inclinaciones a la incredulidad, el ateísmo y semejantes (; ; ; ; ; ; ; ; ; ; ; ).

Leer los 12 textos de prueba (Reina-Valera)
Proverbios 1:24-26
24Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese 25Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis 26También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis
Isaías 43:22
Y no me invocaste a mí, oh Jacob, sino que de mí te cansaste, oh Israel.
Malaquías 1:13
Habéis además dicho: ¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová.
Jueces 3:7
Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, y olvidaron a Jehová su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera.
Jeremías 2:32
¿Se olvida la virgen de su atavío, o la desposada de sus galas? Pero mi pueblo se ha olvidado de mí por innumerables días.
Salmos 106:21
Olvidaron al Dios de su salvación, Que había hecho grandezas en Egipto
Oseas 2:13
Y la castigaré por los días en que incensaba a los baales, y se adornaba de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus amantes y se olvidaba de mí, dice Jehová.
Proverbios 30:20
El proceder de la mujer adúltera es así: Come, y limpia su boca Y dice: No he hecho maldad.
Jeremías 2:25
Guarda tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: No hay remedio en ninguna manera, porque a extraños he amado, y tras ellos he de ir.
Romanos 1:32
quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.
Romanos 2:5
Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios
Sofonías 1:11-13
11Aullad, habitantes de Mactes, porque todo el pueblo mercader es destruido; destruidos son todos los que traían dinero. 12Acontecerá en aquel tiempo que yo escudriñaré a Jerusalén con linterna, y castigaré a los hombres que reposan tranquilos como el vino asentado, los cuales dicen en su corazón: Jehová ni hará bien ni hará mal. 13Por tanto, serán saqueados sus bienes, y sus casas asoladas; edificarán casas, mas no las habitarán, y plantarán viñas, mas no beberán el vino de ellas.

En la Confesión de 1689

15.3 Del arrepentimiento para vida y salvación
Este arrepentimiento salvador es una gracia evangélica por la cual una persona, al ser sensibilizada por el Espíritu Santo a las multiformes maldades de su pecado, se humilla por [causa de] este mediante la fe en Cristo, con tristeza que es conforme a la voluntad de Dios, aborrecimiento de su pecado y abominación de sí misma; orando por el perdón y las fuerzas [que provienen] de la gracia, con el propósito y empeño, mediante las provisiones del Espíritu, de andar delante de Dios para agradarlo en todo.
Leer el capítulo con sus pruebas →
15.4 Del arrepentimiento para vida y salvación
Puesto que el arrepentimiento debe ser continuo a lo largo de toda nuestra vida, a causa del cuerpo de muerte y sus pasiones, es deber de todo hombre arrepentirse específicamente de los pecados específicos que sepa [que ha cometido].
Leer el capítulo con sus pruebas →
Remordimiento no es arrepentimiento
Muchos han llegado a una experiencia personal de la culpa, corrupción y peligro de sus pecados sin llegar a saber nada del verdadero arrepentimiento. El ejemplo clásico de esta realidad es Judas Iscariote (Mt. 27:3-5).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 207.
Un arrepentimiento de toda la vida
Esta confesión y renuncia del pecado es continua. No es meramente una experiencia por un tiempo por parte de aquellos que tienen una conversión crítica, sino una característica y hábito de vida. ¿Por qué? Tanto en cuanto continuemos siendo pecadores, debemos continuar arrepintiéndonos.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 210.