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1693·La común fe
Capítulo 15 de 32

Del arrepentimiento para vida y salvación

15.1

A los elegidos que se convierten en edades más maduras, habiendo a vivido en otro tiempo en el estado natural, y habiendo servido en este a deleites y placeres diversos, Dios ―en Su llamamiento eficaz― les da arrepentimiento para vida.

Pruebas bíblicas
No todas las conversiones son iguales
No dudemos de nuestra salvación meramente porque carezcamos de una experiencia crítica como la de un respetable hermano o hermana en el Señor.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 203.
¿Por qué «en edades más maduras»?
Los teólogos puritanos ortodoxos se negaban a condenar a los infantes al castigo eterno. Puesto que no habían cometido "pecados reales", el arrepentimiento no era necesario para ellos.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 15, sección «El lugar del arrepentimiento».

En el catecismo: Bunyan 68

15.2

Aunque no hay nadie que haga el bien y nunca b peque, y [aun] los mejores hombres, por el poder y el engaño de la corrupción remanente en ellos, con la prevalencia de la tentación, pueden caer en grandes pecados y provocaciones, Dios ha provisto misericordiosamente en el Pacto de Gracia que los creyentes que pequen y caigan de esta manera c sean renovados mediante el arrepentimiento para salvación.

Pruebas bíblicas
15.3

Este arrepentimiento salvador es una d gracia evangélica por la cual una persona, al ser sensibilizada por el Espíritu Santo a las multiformes maldades de su pecado, se humilla por [causa de] este mediante la fe en Cristo, con tristeza que es conforme a la voluntad de Dios, aborrecimiento de su pecado y abominación de sí misma; e orando por el perdón y las fuerzas [que provienen] de la gracia, con el propósito y empeño, mediante las provisiones del Espíritu, de f andar delante de Dios para agradarlo en todo.

Pruebas bíblicas
Remordimiento no es arrepentimiento
Muchos han llegado a una experiencia personal de la culpa, corrupción y peligro de sus pecados sin llegar a saber nada del verdadero arrepentimiento. El ejemplo clásico de esta realidad es Judas Iscariote (Mt. 27:3-5).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 207.

En el catecismo: Keach 90 · Keach 92 · Spurgeon 68 · Spurgeon 70 · Hodson 62 · Collins 97 · Bunyan 96

15.4

Puesto que el arrepentimiento debe ser continuo a lo largo de toda nuestra vida, a causa del cuerpo de muerte y sus pasiones, es deber de todo hombre arrepentirse específicamente de los g pecados específicos que sepa [que ha cometido].

Pruebas bíblicas
Un arrepentimiento de toda la vida
Esta confesión y renuncia del pecado es continua. No es meramente una experiencia por un tiempo por parte de aquellos que tienen una conversión crítica, sino una característica y hábito de vida. ¿Por qué? Tanto en cuanto continuemos siendo pecadores, debemos continuar arrepintiéndonos.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 210.

En el catecismo: Keach 88 · Spurgeon 66 · Bunyan 55 · Bunyan 96

15.5

Es tal la provisión que Dios ha hecho por medio de Cristo en el Pacto de Gracia para la preservación de los creyentes para salvación que, aunque no hay ningún pecado tan pequeño que no merezca h la condenación, aun así, tampoco hay ningún pecado tan grande que traiga la condenación sobre los que i se arrepienten; lo cual hace necesaria la constante predicación del arrepentimiento.

Pruebas bíblicas
Predicar el arrepentimiento
Las palabras finales son una conclusión adecuada. La predicación constante del arrepentimiento es necesaria. Sabiendo que cada creyente continuará luchando con el pecado a lo largo de esta vida, los ministros evangélicos deben predicar regularmente esta doctrina a su pueblo.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 15, sección «El resultado del arrepentimiento».

Traducción de Alaín J. Torres Hernández, revisión de Jorge A. Rodríguez Vega. Legado Bautista Confesional (Santo Domingo, Ecuador), 2025. Publicado con permiso. Citas bíblicas: LBLA (La Biblia de las Américas), © 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation.