Pregunta 63 de 288
De Dios, el hombre y el pecado
¿Cuándo peco contra la predicación de la palabra?
Respuesta
Cuando rehúsas oír a los ministros de Dios, o cuando, oyéndolos, rehúsas seguir su sana doctrina (; ; ).
Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
- 2 Crónicas 36:16
- Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio. Cautividad de Judá (2 R. 25.8-21; Jer. 39.8-10; 52.12-30)
- Jeremías 25:4-7
- 4Y envió Jehová a vosotros todos sus siervos los profetas, enviándoles desde temprano y sin cesar; pero no oísteis, ni inclinasteis vuestro oído para escuchar 5cuando decían: Volveos ahora de vuestro mal camino y de la maldad de vuestras obras, y moraréis en la tierra que os dio Jehová a vosotros y a vuestros padres para siempre 6y no vayáis en pos de dioses ajenos, sirviéndoles y adorándoles, ni me provoquéis a ira con la obra de vuestras manos; y no os haré mal. 7Pero no me habéis oído, dice Jehová, para provocarme a ira con la obra de vuestras manos para mal vuestro.
- Jeremías 35:15
- Y envié a vosotros todos mis siervos los profetas, desde temprano y sin cesar, para deciros: Volveos ahora cada uno de vuestro mal camino, y enmendad vuestras obras, y no vayáis tras dioses ajenos para servirles, y viviréis en la tierra que di a vosotros y a vuestros padres; mas no inclinasteis vuestro oído, ni me oísteis.
En la Confesión de 1689
15.4 Del arrepentimiento para vida y salvación
Puesto que el arrepentimiento debe ser continuo a lo largo de toda nuestra vida, a causa del cuerpo de muerte y sus pasiones, es deber de todo hombre arrepentirse específicamente de los pecados específicos que sepa [que ha cometido].Leer el capítulo con sus pruebas →
Un arrepentimiento de toda la vida
Esta confesión y renuncia del pecado es continua. No es meramente una experiencia por un tiempo por parte de aquellos que tienen una conversión crítica, sino una característica y hábito de vida. ¿Por qué? Tanto en cuanto continuemos siendo pecadores, debemos continuar arrepintiéndonos.