Pregunta 9 de 288
De Dios, el hombre y el pecado
¿Cómo se distingue, pues, al Dios verdadero de los demás espíritus?
Respuesta
Así: ningún espíritu es eterno sino ÉL, ningún espíritu es todopoderoso sino ÉL, ningún espíritu es incomprensible e inescrutable sino ÉL; ÉL es también misericordiosísimo, justísimo, santísimo (; ; ; ; ; ).
Leer los 6 textos de prueba (Reina-Valera)
- Deuteronomio 33:27
- El eterno Dios es tu refugio, Y acá abajo los brazos eternos; El echó de delante de ti al enemigo, Y dijo: Destruye.
- Génesis 17:1
- Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
- Salmos 145:3
- Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es inescrutable.
- Miqueas 7:18
- ¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia.
- Job 11:7
- ¿Descubrirás tú los secretos de Dios? ¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso?
- 1 Samuel 2:2
- No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro.
En la Confesión de 1689
2.1 De Dios y de la Santa Trinidad
El Señor nuestro Dios es un solo y único Dios vivo y verdadero; cuya subsistencia está en Él mismo y es de Él mismo, infinito en ser y perfección, cuya esencia no puede ser comprendida por nadie más que por Él mismo; [es] espíritu purísimo, invisible, sin cuerpo, partes ni pasiones, el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible, quien es inmutable, inmenso, eterno, incomprensible, todopoderoso, infinito en todos los sentidos, santísimo, sapientísimo, libérrimo, absolutísimo, que obra todas las cosas conforme al consejo de Su inmutable y justísima voluntad, para Su gloria, [que es] amantísimo, graciabilísimo, misericordiosísimo, longanísimo, abundantísimo en bondad y verdad, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, [que es] remunerador de los que le buscan con diligencia, pero también justísimo y terribilísimo en Sus juicios, que aborrece todo pecado, y que de ninguna manera dará por inocente al culpable.Leer el capítulo con sus pruebas →
«El Señor nuestro Dios»
En primer lugar, el párrafo comienza con una afirmación personalizada sobre Dios: Él es nuestro. Esto sirve como una llamada inmediata a la adoración, ya que las doctrinas que se van a expresar son intentos de resumir lo que la Biblia enseña sobre Aquel que ama y salva a Su pueblo.
Con reverencia y temor
Nuestros padres comprendieron que cualquier contemplación de Dios debe hacerse con reverencia y temor. Nuestro Señor Trino no es un espécimen de laboratorio para ser diseccionado y examinado. No podemos tratarle así. Es más bien un Dios glorioso que se nos ha revelado a Su manera.