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1693·La común fe
Pregunta 37 de 288
De Dios, el hombre y el pecado

¿Transgresión de qué ley?

Respuesta

De la ley de nuestra naturaleza, y de la ley de los diez mandamientos según está escrita en las santas Escrituras (; Éxodo 20).

Leer los 1 textos de prueba (Reina-Valera)
Romanos 2:12-15
12Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados 13porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 14Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos 15mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos

En la Confesión de 1689

19.1 De la ley de Dios
Dios dio a Adán una ley de obediencia universal, escrita en su corazón, y un precepto específico de no comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal; por medio de los cuales obligó a Adán y a toda su posteridad a una obediencia personal, completa, estricta y perpetua; prometió la vida por su cumplimiento y amenazó su transgresión con la muerte; y dotó a Adán de poder y capacidad para guardarlos.
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19.5 De la ley de Dios
La ley moral obliga para siempre a todos, tanto a los justificados como a los demás, a que se la obedezca, y no solo en lo referente a la materia contenida en esta, sino también en lo que se refiere a la autoridad de Dios el Creador, quien la dio. Tampoco Cristo, en el evangelio, abroga de ninguna manera esta obligación, sino que la refuerza mucho.
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Cristo refuerza la ley moral
Cristo no disuelve esta obligación, sino que la refuerza. Así pues, la ley moral perdura a lo largo de toda la historia redentora: siempre está en vigor.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 19, sección «La perpetuidad de la ley moral».