Pregunta 122 de 288
De la confesión del pecado
¿Qué quieres decir con hacerlo a medias?
Respuesta
Cuando los hombres confiesan algunos, pero no todos los pecados de que están convencidos; o si los confiesan todos, pero trabajan en su confesión por disminuirlos (; ). O cuando en su confesión no se vuelven de todo pecado a Dios, sino de un pecado a otro (). Se volvieron, «pero no al Altísimo», ninguno de ellos le exaltó ().
Leer los 4 textos de prueba (Reina-Valera)
- Proverbios 28:13
- El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.
- Job 31:33
- Si encubrí como hombre mis transgresiones, Escondiendo en mi seno mi iniquidad
- Jeremías 3:12
- Ve y clama estas palabras hacia el norte, y di: Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo.
- Oseas 7:16
- Volvieron, pero no al Altísimo; fueron como arco engañoso; cayeron sus príncipes a espada por la soberbia de su lengua; esto será su escarnio en la tierra de Egipto.
En la Confesión de 1689
15.3 Del arrepentimiento para vida y salvación
Este arrepentimiento salvador es una gracia evangélica por la cual una persona, al ser sensibilizada por el Espíritu Santo a las multiformes maldades de su pecado, se humilla por [causa de] este mediante la fe en Cristo, con tristeza que es conforme a la voluntad de Dios, aborrecimiento de su pecado y abominación de sí misma; orando por el perdón y las fuerzas [que provienen] de la gracia, con el propósito y empeño, mediante las provisiones del Espíritu, de andar delante de Dios para agradarlo en todo.Leer el capítulo con sus pruebas →
15.4 Del arrepentimiento para vida y salvación
Puesto que el arrepentimiento debe ser continuo a lo largo de toda nuestra vida, a causa del cuerpo de muerte y sus pasiones, es deber de todo hombre arrepentirse específicamente de los pecados específicos que sepa [que ha cometido].Leer el capítulo con sus pruebas →
Remordimiento no es arrepentimiento
Muchos han llegado a una experiencia personal de la culpa, corrupción y peligro de sus pecados sin llegar a saber nada del verdadero arrepentimiento. El ejemplo clásico de esta realidad es Judas Iscariote (Mt. 27:3-5).
Un arrepentimiento de toda la vida
Esta confesión y renuncia del pecado es continua. No es meramente una experiencia por un tiempo por parte de aquellos que tienen una conversión crítica, sino una característica y hábito de vida. ¿Por qué? Tanto en cuanto continuemos siendo pecadores, debemos continuar arrepintiéndonos.