Pregunta 52 de 61
De la segunda condición del hombre
Cuando Adán, el primer hombre, pecó actuando con maldad, desobedeciendo lo que Dios le había ordenado, cediendo ante Eva, su esposa, y ante el diablo, más que ante Dios: ¿cuál era entonces la condición de Adán? ¿Y cuál es ahora la condición de todo niño, de todo hombre y de toda mujer por naturaleza?
Respuesta
Por el pecado y la maldad de Adán, nuestro padre, tanto Adán como nosotros dejamos de ser semejantes a Dios, para ser semejantes al diablo (; ).
Leer los 2 textos de prueba (Reina-Valera)
- Génesis 3:12
- Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
- Juan 8:44
- Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
En la Confesión de 1689
6.2 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Nuestros primeros padres, por este pecado, cayeron de su justicia original y de su comunión con Dios, y nosotros en ellos, por lo que la muerte cayó sobre todos; viniendo a estar todos muertos en pecado y enteramente corrompidos en todas las facultades y partes del alma y del cuerpo.Leer el capítulo con sus pruebas →
6.4 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
De esta corrupción original, por la cual estamos totalmente indispuestos, incapacitados y opuestos a todo bien, y enteramente inclinados a todo mal, proceden todas las transgresiones que nosotros mismos cometemos.Leer el capítulo con sus pruebas →
Pecamos en Adán
El primer resultado de la Caída, especificado en la Confesión en el párrafo 2, es el pecado representativo. Este es el concepto de que hubo solidaridad en el pecado entre Adán y todos los que descienden de él por generación ordinaria. Así, cuando él pecó, nosotros pecamos en él.
Por qué la Confesión insiste en Adán y Eva
En resumen, la respuesta al enigma está en la enseñanza del socinianismo. Las frases de la Confesión se expresan así en respuesta a los graves problemas teológicos derivados de la creciente influencia de este peligroso sistema doctrinal.
Pecamos porque somos malos
Esto significa que pecamos no accidentalmente o en contra de nuestras disposiciones básicamente buenas, sino que pecamos porque somos básicamente malos. Los pecados actuales no son errores o accidentes.