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1693·La común fe
Pregunta 51 de 61
El segundo catecismo: De la primera condición del hombre

¿En qué otros aspectos se parecía el hombre al principio a Dios?

Respuesta

El hombre era Señor y Gobernante de todo el mundo, y era feliz; no tenía maldad ni miseria (; ; ; ).

Leer los 4 textos de prueba (Reina-Valera)
Génesis 1:26, 28
26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 28Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Salmos 65:4
Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios; Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo.
Génesis 1:27, 31
27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 31Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Romanos 5:12
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

En la Confesión de 1689

4.2 De la Creación
Después que Dios hizo todas las demás criaturas, creó al hombre, varón y hembra, con almas racionales e inmortales, haciéndolos aptos para esa vida para Dios para la cual fueron creados; siendo hechos a imagen de Dios, en conocimiento, justicia y santidad de la verdad; teniendo la ley de Dios escrita en sus corazones, y [teniendo] el poder para cumplirla; sin embargo, con la posibilidad de transgredir, por haber sido dejados a la libertad de su propia voluntad, la cual estaba sujeta a cambio.
Leer el capítulo con sus pruebas →
El hombre es la imagen de Dios
No hemos de pensar en la imagen de Dios como un apéndice o atributo del hombre. No deberíamos siquiera hablar del hombre como si poseyera la imagen de Dios. Pues la imagen no es algo que el hombre posea. Es algo que el hombre es. El hombre es la imagen de Dios.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 88.
Una imagen distorsionada
La respuesta es, claramente, que es una imagen muy distorsionada de Dios, una réplica muy inexacta. Esa imagen, por tanto, necesita ser renovada en la redención de los hombres (Col. 3:10; Ef. 4:24).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 90.
Creados con la ley en el corazón
Cuando Adán y Eva fueron creados, no eran seres moralmente neutros a la espera de ser programados. Más bien, como criaturas portadoras de la imagen divina -conocimiento, justicia y verdadera santidad- se les dio una comprensión interna de la Ley de Dios, la transcripción de Su propia perfección moral (cf. 19.1).
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 4, sección «La creación del hombre».