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1693·La común fe
Pregunta 8 de 152
De la miseria del hombre

¿Estamos tan corrompidos que no podemos hacer el bien en lo absoluto y somos propensos a todo mal?

Respuesta

Efectivamente, a menos que seamos regenerados por el Espíritu Santo. (; ; y ; )

Leer los 5 textos de prueba (Reina-Valera)
Juan 3:5
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
Génesis 6:5
Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.
Job 14:4
¿Quién hará limpio a lo inmundo? Nadie.
Job 15:16
¿Cuánto menos el hombre abominable y vil, Que bebe la iniquidad como agua?
Isaías 53:6
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

En la Confesión de 1689

6.4 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
De esta corrupción original, por la cual estamos totalmente indispuestos, incapacitados y opuestos a todo bien, y enteramente inclinados a todo mal, proceden todas las transgresiones que nosotros mismos cometemos.
Leer el capítulo con sus pruebas →
9.3 Del libre albedrío
El hombre, por su Caída en un estado de pecado, ha perdido enteramente toda capacidad de la voluntad para cualquier bien espiritual que acompañe la salvación; por tanto, como hombre natural, por ser completamente averso a ese bien y [estar] muerto en pecado, no puede por sus propias fuerzas convertirse a sí mismo ni prepararse para ello.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Pecamos porque somos malos
Esto significa que pecamos no accidentalmente o en contra de nuestras disposiciones básicamente buenas, sino que pecamos porque somos básicamente malos. Los pecados actuales no son errores o accidentes.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, pp. 107–108.
¿Responsabilidad implica capacidad?
Aun en nuestra experiencia común, no siempre decimos que la responsabilidad implica capacidad. El ejemplo del conductor borracho muestra que la premisa es ridícula. Él no puede mantener su automóvil en el lado derecho de la calzada. No puede obedecer el código de circulación.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 149.
«¡No hay buscadores!»
Por esta razón, un hombre caído no puede convertirse ni prepararse para la conversión. ¡No hay buscadores! El hombre, a causa de su caída, y abandonado a sí mismo, no puede hacer nada para agradar a Dios. No puede dar el más pequeño paso en dirección a Dios.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 9, sección «El hombre después de la caída: La incapacidad total».