Pregunta 50 de 152
De Dios el Hijo
¿De qué nos aprovecha esta gloria de Cristo, nuestra Cabeza?
Respuesta
En primer lugar, Él derrama virtudes celestiales sobre nosotros, Sus miembros, por medio de Su Espíritu Santo; en segundo lugar, nos escuda y defiende de todos nuestros enemigos, con Su poder. (; y ; ; )
Leer los 5 textos de prueba (Reina-Valera)
- Efesios 4:16
- de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
- Salmos 2:9
- Los quebrantarás con vara de hierro; Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
- Salmos 110:2
- Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos.
- Juan 10:28
- y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
- Efesios 4:8
- Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.
En la Confesión de 1689
8.4 De Cristo el Mediador
Este oficio fue asumido por el Señor Jesús con la mayor voluntad, y para poder desempeñarlo, nació bajo la ley y la cumplió perfectamente, y padeció el castigo que nos correspondía ―el cual debíamos haber llevado y padecido― siendo hecho pecado y maldición por nosotros. Soportando gravísimas penas en Su alma; y dolorosísimos padecimientos en Su cuerpo; fue crucificado y murió, y permaneció en el estado de los muertos; pero no vio corrupción. Al tercer día resucitó de entre los muertos con el mismo cuerpo en que padeció; con el que también ascendió al Cielo. Allí está sentado a la diestra de Su Padre, intercediendo; y regresará para juzgar a los hombres y a los ángeles en el fin del mundo.Leer el capítulo con sus pruebas →
26.4 De la Iglesia
La Cabeza de la Iglesia es el Señor Jesucristo, quien por designación del Padre está investido de una manera suprema y soberana con toda autoridad para el llamamiento, institución, orden o gobierno de la Iglesia. No puede el Papa de Roma ser cabeza de esta en ningún sentido, sino que él es ese anticristo, ese hombre de pecado e hijo de perdición, que se exalta en la Iglesia contra Cristo y contra todo lo que se llama Dios; a quien el Señor destruirá con el resplandor de Su venida.Leer el capítulo con sus pruebas →
«Ese» anticristo
Debe notarse que la frase designa al papa como ese Anticristo, no "el" Anticristo. […] A diferencia de las interpretaciones romanas, entre los protestantes, el Anticristo no era identificado como un individuo, sino como una designación de un sistema dominado por hombres.