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1693·La común fe
Pregunta 49 de 152
De Dios el Hijo

¿Por qué se añade que «está sentado a la diestra de Dios»?

Respuesta

Porque Cristo ascendió al Cielo para demostrar que Él es la Cabeza de Su Iglesia, por medio de Quien el Padre gobierna todas las cosas. ( y ; ; ; )

Leer los 5 textos de prueba (Reina-Valera)
Efesios 1:20
la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales
Efesios 5:23
porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
Colosenses 1:18
y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia
Mateo 28:18
Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Juan 5:22
Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo

En la Confesión de 1689

8.4 De Cristo el Mediador
Este oficio fue asumido por el Señor Jesús con la mayor voluntad, y para poder desempeñarlo, nació bajo la ley y la cumplió perfectamente, y padeció el castigo que nos correspondía ―el cual debíamos haber llevado y padecido― siendo hecho pecado y maldición por nosotros. Soportando gravísimas penas en Su alma; y dolorosísimos padecimientos en Su cuerpo; fue crucificado y murió, y permaneció en el estado de los muertos; pero no vio corrupción. Al tercer día resucitó de entre los muertos con el mismo cuerpo en que padeció; con el que también ascendió al Cielo. Allí está sentado a la diestra de Su Padre, intercediendo; y regresará para juzgar a los hombres y a los ángeles en el fin del mundo.
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26.4 De la Iglesia
La Cabeza de la Iglesia es el Señor Jesucristo, quien por designación del Padre está investido de una manera suprema y soberana con toda autoridad para el llamamiento, institución, orden o gobierno de la Iglesia. No puede el Papa de Roma ser cabeza de esta en ningún sentido, sino que él es ese anticristo, ese hombre de pecado e hijo de perdición, que se exalta en la Iglesia contra Cristo y contra todo lo que se llama Dios; a quien el Señor destruirá con el resplandor de Su venida.
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«Ese» anticristo
Debe notarse que la frase designa al papa como ese Anticristo, no "el" Anticristo. […] A diferencia de las interpretaciones romanas, entre los protestantes, el Anticristo no era identificado como un individuo, sino como una designación de un sistema dominado por hombres.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 26, sección «La Relación de lo Invisible y lo Visible: La verdadera Cabeza de la Iglesia».