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1693·La común fe
Pregunta 51 de 152
De Dios el Hijo

¿Qué consuelo tienes por el regreso de Cristo para juzgar a los vivos y a los muertos?

Respuesta

Que en todas mis miserias y persecuciones espero con mi cabeza en alto a Aquel que en el pasado se entregó a Sí mismo al juicio de Dios por mí, y quitó de mí toda maldición, Quien vendrá como Juez desde el Cielo para echar a todos los enemigos Suyos y míos a penas eternas; pero, [en lo que a mí respecta,] para trasladarme con todos Sus elegidos a Sí mismo, a gozos celestiales y gloria eterna. (; ; ; ; ; ; ; )

Leer los 8 textos de prueba (Reina-Valera)
Lucas 21:28
Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
Romanos 8:23
y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
Filipenses 3:20
Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo
Tito 2:13
aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo
2 Tesalonicenses 1:6, 7
6Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan 7y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder
1 Tesalonicenses 4:16
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
Mateo 25:41
Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Mateo 25:34
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.

En la Confesión de 1689

32.1 Del Juicio final
Dios ha establecido un Día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de Jesucristo, a quien el Padre ha dado toda autoridad y juicio; Día en el cual no solo serán juzgados los ángeles apóstatas; sino que también todas las personas que hayan vivido sobre la tierra comparecerán ante el Tribunal de Cristo para dar cuenta de sus pensamientos, palabras y obras, y para ser recompensados de acuerdo con lo que hayan hecho estando en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Misericordia y justicia en aquel Día
Leer el capítulo con sus pruebas →
32.3 Del Juicio final
Así como Cristo quiere que estemos persuadidos de que ciertamente habrá un Día de Juicio, tanto para disuadir a todos los hombres de pecar como para la mayor consolación de los piadosos en su adversidad, también quiere que los hombres no sepan cuándo será ese Día, para que se desprendan de toda seguridad carnal y estén siempre velando, porque no saben a qué hora llegará el Señor, y estén siempre preparados para decir: «Ven, Señor Jesús, ven pronto. Amén».
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Una escatología sobria
En esta última unidad, la enseñanza de la Confesión es prudente y reservada, aunque expresa su acuerdo sobre cuestiones fundamentales. Se centra en las cuestiones específicas de la muerte, la resurrección y el juicio final…
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 31, sección «Del estado del hombre después de la muerte y de la resurrección de la muerte».
El creyente puede anhelar ese día
No existe ningún texto que afirme que el cristiano tenga algo que temer en el día del juicio. Hay muchos textos, por el contrario, que enseñan que el verdadero cristiano tiene todo motivo para anhelar el día del juicio.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 422.
«Ven, Señor Jesús»
La Confesión concluye con las mismas palabras que 1CFL46, Ven Señor Jesús, ven pronto. En respuesta, nos hacemos eco del Amén.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 32, sección «Vigilar ese día».