Pregunta 46 de 152
De Dios el Hijo
Entonces, ¿no está Cristo con nosotros hasta el fin del mundo como lo prometió?
Respuesta
Cristo es verdadero Dios y verdadero Hombre; por tanto, en lo que respecta a Su humanidad, Él no está en la tierra ahora; pero en lo que respecta a Su divinidad, majestad, gracia y Espíritu, en ningún momento se separa de nosotros. (; ; y ; ; ; y )
Leer los 8 textos de prueba (Reina-Valera)
- Mateo 28:20
- enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
- Mateo 26:11
- Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.
- Juan 16:18
- Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla.
- Juan 17:11
- Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
- Hechos 3:21
- a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.
- Juan 14:17
- el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.
- Juan 16:13
- Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
- Efesios 4:8
- Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.
En la Confesión de 1689
8.4 De Cristo el Mediador
Este oficio fue asumido por el Señor Jesús con la mayor voluntad, y para poder desempeñarlo, nació bajo la ley y la cumplió perfectamente, y padeció el castigo que nos correspondía ―el cual debíamos haber llevado y padecido― siendo hecho pecado y maldición por nosotros. Soportando gravísimas penas en Su alma; y dolorosísimos padecimientos en Su cuerpo; fue crucificado y murió, y permaneció en el estado de los muertos; pero no vio corrupción. Al tercer día resucitó de entre los muertos con el mismo cuerpo en que padeció; con el que también ascendió al Cielo. Allí está sentado a la diestra de Su Padre, intercediendo; y regresará para juzgar a los hombres y a los ángeles en el fin del mundo.Leer el capítulo con sus pruebas →
26.4 De la Iglesia
La Cabeza de la Iglesia es el Señor Jesucristo, quien por designación del Padre está investido de una manera suprema y soberana con toda autoridad para el llamamiento, institución, orden o gobierno de la Iglesia. No puede el Papa de Roma ser cabeza de esta en ningún sentido, sino que él es ese anticristo, ese hombre de pecado e hijo de perdición, que se exalta en la Iglesia contra Cristo y contra todo lo que se llama Dios; a quien el Señor destruirá con el resplandor de Su venida.Leer el capítulo con sus pruebas →
«Ese» anticristo
Debe notarse que la frase designa al papa como ese Anticristo, no "el" Anticristo. […] A diferencia de las interpretaciones romanas, entre los protestantes, el Anticristo no era identificado como un individuo, sino como una designación de un sistema dominado por hombres.