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1693·La común fe
Pregunta 20 de 152
De la liberación del hombre

Entonces, ¿es la salvación restaurada por Cristo a todos los hombres que perecieron en Adán?

Respuesta

No a todos, sino solo a aquellos que, por medio de una fe verdadera, son injertados en Él y reciben Sus beneficios. ( y ; ; ; ; y )

Leer los 7 textos de prueba (Reina-Valera)
Juan 1:12
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios
Juan 3:36
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Isaías 53:11
Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
Salmos 2:12
Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira.
Romanos 11:20
Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.
Hebreos 4:2
Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.
Hebreos 10:39
Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.

En la Confesión de 1689

10.4 Del llamamiento eficaz
Otros, que no son elegidos, aunque sean llamados por el ministerio de la Palabra y tengan algunas operaciones comunes del Espíritu, aun así, puesto que no son atraídos eficazmente por el Padre, no quieren ni pueden venir a Cristo verdaderamente; por lo tanto, tampoco pueden ser salvos. Mucho menos pueden ser salvos los hombres que no reciben la Religión cristiana , por muy diligentes que sean para ajustar sus vidas conforme a la luz de la naturaleza y la ley de la religión que profesen.
Leer el capítulo con sus pruebas →
14.1 De la fe salvadora
La gracia de la fe, mediante la cual los elegidos son capacitados para creer para la salvación de sus almas, es la obra del Espíritu de Cristo en sus corazones; y es obrada ordinariamente mediante el ministerio de la Palabra; mediante la cual también ―así como mediante la administración del bautismo y la Cena del Señor, la oración y otros medios ordenados por Dios― [esta fe] es aumentada y fortalecida.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Sin predicación no hay salvación
Esta afirmación final habla de la terrible realidad a la que se enfrentan quienes no tienen la predicación del Evangelio, ya que sin ella nadie puede salvarse. A la luz de 1.1, 1.8 y el capítulo veinte, la implicación práctica de este párrafo es que se requiere la extensión misionera para que la salvación llegue a nadie.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 10, sección «El estatuto de los no elegidos».
Conocimiento, asentimiento, confianza
Los reformadores sostenían que la verdadera fe consta de tres partes: notitia, assensus y fiducia. El primer elemento, notitia, es el conocimiento.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 14, sección «El origen y el aumento de la fe».