Primera Confesión Bautista de Fe de Londres (1644)
Traducción de Alaín J. Torres Hernández, revisión de Jorge A. Rodríguez Vega. Legado Bautista Confesional (Santo Domingo, Ecuador), 2026. Publicado con permiso. Citas bíblicas: LBLA (La Biblia de las Américas), © 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation.
Que DIOS, como es en Sí mismo, no puede ser comprendido por nadie más que por Él mismo y a habita en la luz inaccesible que ningún ojo puede alcanzar, a quien nadie ha visto jamás ni puede ver; que hay b un solo Dios, un solo Cristo, un solo Espíritu, una sola fe, un solo bautismo; c una misma regla de santidad y obediencia para todos los santos que debe ser obedecida en todo tiempo y lugar.
Pruebas bíblicas
Que Dios es a de Sí mismo, es decir, ni [es causado] por otro,5 ni [es] de otro, ni [es] por medio de otro, ni [es] para otro; b sino que es espíritu, quien — como Su ser es de Sí mismo— da c ser, movimiento y preservación a todas las demás cosas, siendo en Sí mismo eterno, santísimo, en todo sentido infinito en d grandeza, sabiduría, poder, justicia, bondad, verdad, etc. En esta Divinidad está6 el Padre, el Hijo y el Espíritu; siendo cada uno de Ellos un solo y el mismo Dios; por lo tanto, no se dividen, sino que se distinguen entre Sí por Sus respectivas propiedades: e el Padre es de Él mismo, el f Hijo [es] del Padre desde la eternidad, [y] el Espíritu g Santo procede del Padre y del Hijo.
Pruebas bíblicas
5 Nota de los traductores: «ni [es causado] por otro» o «ni [viene] de otro».
6 Nota de los traductores: En el original dice «there is» ‘está’ o ‘hay’, en singular.
Que Dios ha a decretado en Sí mismo desde la eternidad tocante a todas las cosas obrarlas y disponerlas eficazmente b conforme al consejo de Su voluntad, para la gloria de Su Nombre; en cuyo decreto se manifiesta Su sabiduría, constancia, verdad y fidelidad. c Sabiduría es aquello por lo que Él dispone todas las cosas. d Constancia es aquello por lo que el decreto de Dios permanece siempre inmutable. e Verdad es aquello por lo que Él declara solamente lo que ha decretado, y aunque Sus dichos a veces puedan parecer sonar a otra cosa, aun así, el sentido de estos siempre concuerda con el decreto. f Fidelidad es aquello por lo que Él efectúa lo que ha decretado, tal como lo ha decretado. Y en lo tocante a Su criatura el hombre, g Dios había preordenado en Cristo, desde antes de la fundación del mundo, conforme al beneplácito de Su voluntad, a algunos hombres para vida eterna, por medio de Jesucristo, para alabanza de la gloria de Su gracia, h dejando al resto en su pecado para su justa condenación, para alabanza de Su justicia.
Pruebas bíblicas
- b.
- Efe 1:11
- c.
- Col 2:3
- h.
- Jud 4, 6; Rom 9:11-13; Pro 16:4
En el fondo, podemos decir que esta doctrina tiene por objeto traer alabanzas a Dios.
a En el principio hizo Dios todas las cosas muy buenas, creó al hombre a Su b imagen y semejanza, llenándolo de toda perfección de toda excelencia y rectitud en su estado natural, libre de todo pecado. c Pero [el hombre] no permaneció mucho tiempo en esta posición de honor, sino que mediante la d astucia de la serpiente, que Satanás usó como instrumento, habiendo pecado antes él mismo con sus ángeles y no habiendo e guardado su primer estado sino abandonando su propia morada, primero f Eva y luego Adán, siendo seducidos, cayeron consciente y voluntariamente en desobediencia y transgresión del mandamiento de su gran Creador, por lo cual la muerte cayó sobre todos, y reinó sobre todos, de modo que, desde la Caída, todos son concebidos en pecado y engendrados en iniquidad, y así [son] por naturaleza hijos de ira y esclavos del pecado, [están] sujetos a g la muerte y todas las demás calamidades debidas al pecado[,] en este mundo y para siempre, siendo considerados sin relación con Cristo en su estado natural.
Habiendo caído así toda la humanidad y estando completamente muerta en pecados y delitos y sujeta a la ira eterna del gran Dios por transgresión, aun así, los elegidos, a quienes Dios ha a amado con amor eterno, son b redimidos, vivificados y salvados, no por sí mismos ni por sus propias obras, para que nadie se gloríe, sino completa y únicamente por Dios, por c Su libre gracia y misericordia, por medio de Jesucristo, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, justificación, santificación y redención, para que, tal como está escrito: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
Pruebas bíblicas
- a.
- Jer 31:2
Este párrafo es una maravillosa declaración del amor de Dios por Su pueblo.
a Por lo tanto, esta es la vida eterna: conocer al único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Él ha enviado. b En cambio, el Señor, en llama de fuego, dará retribución a los que no conocen a Dios y a los que no obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Pruebas bíblicas
Esta es una poderosa afirmación que nos remite a las Escrituras. En muchos sentidos, está estableciendo un principio fundamental de la identidad bautista, a saber, que nuestra guía en todos los sentidos debe ser la Palabra de Dios.
La regla de este conocimiento, fe y obediencia concerniente a la adoración y el servicio a Dios y todos los demás deberes cristianos no son las invenciones, opiniones, pensamientos, leyes, constituciones o tradiciones no escritas del hombre cualesquiera sean, sino solo la Palabra de Dios contenida en las Escrituras canónicas.
Pruebas bíblicas
Un peligro que se corre cuando se lee confesiones es tratar cada sección, ya sea un artículo o un capítulo, como una unidad diferenciada. Nunca debemos hacer eso. Debemos leer cada parte de la confesión a la luz de la propia confesión como un todo.
En esta Palabra escrita, Dios ha revelado claramente todo lo que ha considerado necesario que sepamos, creamos y reconozcamos tocante a la naturaleza y el oficio de Cristo, en quien todas las promesas son Sí y Amén para la gloria de Dios.
Pruebas bíblicas
- ·
- Hch 3:22-23; Heb 1:1-2; 2Tim 3:15-17; 2Cor 1:20 [RVR60]
En lo tocante al Señor Jesús, de quien escribieron a Moisés y los profetas y a quien predicaron los apóstoles, [Él] es el b Hijo de Dios el Padre, el resplandor de Su gloria, la expresión exacta de Su naturaleza, Dios con Él7 y con Su Espíritu Santo, por quien hizo el mundo, por quien sostiene y gobierna todas las obras que ha hecho, el cual también, c cuando vino la plenitud del tiempo, fue hecho hombre, nacido de d mujer, de la tribu de e Judá, de la descendencia de Abraham y de David, a saber, de María, aquella bienaventurada virgen, por el Espíritu Santo que vino sobre ella y el poder del Altísimo que la cubrió con Su sombra, y también fue f semejante a nosotros en todo, a excepción del pecado solamente.
Pruebas bíblicas
- c.
- Gal 4:4
- d.
- Heb 7:14; Apo 5:5 con Gen 49:9-10; Rom 1:3; 9:5
- e.
- Mat 1:16 con Luc 3:23, 26; Heb 2:16
- f.
- Isa 53:3-5; Flp 2:8 con Él». Es decir, «con el Padre».
7 Nota de los traductores: «
Siguiendo esta afirmación sobre el tema del Antiguo Testamento, la Confesión describe a Cristo de tres maneras: Su deidad, Su verdadera humanidad y Su misión histórico-redentora.
En lo tocante a Su oficio, solo a Jesucristo es hecho el Mediador del Nuevo Pacto, el eterno Pacto de Gracia entre Dios y el hombre, para que b sea perfecta y plenamente el Profeta, Sacerdote y Rey de la Iglesia de Dios por los siglos de los siglos.
Se introduce la Teología del Pacto como el contexto de la salvación. […] Este enfoque de la Teología bautista del Pacto viene de los ministros e iglesias congregacionalistas de donde surgieron.
Para este oficio fue preordenado desde la eternidad por la a autoridad del Padre; y en cuanto a Su humanidad, desde el seno materno fue llamado y apartado, y b ungido también [para ello] plenísima y abundantísimamente con todos los dones necesarios, pues Dios derramó sobre Él el Espíritu sin medida.
Pruebas bíblicas
- b.
- Isa 11:2-5; 61:1-3 con Luc 4:17, 22; Jua 1:14-16; 3:34
En [cuanto a] este llamado, la Escritura declara dos cosas especiales considerables: primero, el llamado a este oficio; segundo, este oficio en sí. En primer lugar, que a nadie toma este honor para sí mismo, sino que lo recibe cuando es llamado por Dios, así como lo fue Aarón; de la misma manera, Cristo. Por ser una acción especialmente de Dios el Padre y haberse hecho por medio de esta un pacto especial, Él ordena a Su Hijo a este oficio; el pacto de que b Cristo sería hecho un sacrificio por el pecado, verá a Su descendencia, prolongará Sus días, y la voluntad del Señor en Su mano será prosperada; llamado que, por ende, contiene en sí mismo c escoger, d preordenar y e enviar. La elección se refiere al fin, la preordenación, a los medios, y el enviar, a la ejecución misma; f todo por pura gracia, sin ninguna condición prevista ni en los hombres ni en Cristo mismo.
De modo que este oficio de ser Mediador (es decir, de ser Profeta, Sacerdote y Rey de la Iglesia de Dios) es tan propio de Cristo que no puede ser transferido de Él a ningún otro, ni en su totalidad ni en parte alguna.
El artículo 13 tiene una doble finalidad. En primer lugar, es una declaración del derecho exclusivo de Cristo: nadie más puede ser el Mediador.
Este oficio en sí al que Cristo fue llamado es triple: de a Profeta, b Sacerdote y c Rey. Este número y orden de oficios se manifiesta, en primer lugar, por las necesidades de los hombres que se esfuerzan penosamente d sumidos en la ignorancia, por lo cual están en infinita necesidad del oficio profético de Cristo para liberarlos. En segundo lugar, el alejamiento de Dios, por lo que están en necesidad del oficio sacerdotal para reconciliarlos. En tercer lugar, nuestra e total incapacidad para volvernos a Él, por lo cual están en necesidad del poder de Cristo en Su oficio regio para asistirlos y gobernarlos.
En lo tocante al oficio profético de Cristo, es aquel por el cual Él ha a revelado perfectamente del seno del Padre toda la voluntad de Dios, lo que es necesario que Sus siervos conozcan, crean y obedezcan; por lo tanto, es llamado no solo Profeta, b Doctor [Maestro], el c Apóstol de nuestra fe y el d Ángel del pacto, sino también la e Sabiduría misma de Dios y f los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
Para que por ello fuera un Profeta tan completo en todos los sentidos, era necesario que fuera a Dios y que además fuera Hombre; pues, a menos que hubiera sido Dios, nunca habría podido comprender perfectamente la voluntad de Dios b ni habría podido revelarla por todas las edades; y a menos que hubiera sido Hombre, no habría podido revelarla adecuadamente al hombre en Su c propia Persona.
La enseñanza del artículo es bastante sencilla. Para que Cristo cumpliera Su papel de Profeta, le era necesario ser verdaderamente divino y genuinamente humano.
En lo tocante a Su sacerdocio, Cristo, a habiéndose consagrado, se presentó una vez para siempre para destruir el pecado por la ofrenda y sacrificio de Sí mismo, y con este fin ha consumado y padecido plenamente todas aquellas cosas por las que Dios, por medio de la sangre de Su cruz en un sacrificio aceptable, podía reconciliar a Sus elegidos únicamente; b y habiendo derribado la pared intermedia de separación, y con ello terminado y quitado todos los ritos, sombras y ceremonias, ahora ha entrado hasta detrás del velo, al Lugar Santísimo, es decir, a los cielos mismos y la presencia misma de Dios, donde vive para siempre y se sienta perpetuamente a la diestra de la Majestad, presentándose ante Su Padre para interceder por los que se acercan al trono de la gracia por ese camino nuevo y vivo; y no solo eso, sino c que también hace de Su pueblo una casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificio espiritual aceptable a Dios por medio de Él. Ni el Padre acepta ni Cristo le ofrece ninguna otra adoración o adoradores.
Pruebas bíblicas
Debemos notar la doctrina de la redención particular en este artículo. Se expresa en dos palabras, pero son inequívocas.
Este sacerdocio no era de la ley ni era temporal, sino según el orden a de Melquisedec; b no por un mandamiento carnal, sino según el poder de una vida indestructible; c no por un orden débil y cojo, sino [que es un sacerdocio] estable y perfecto; no por un d tiempo, sino para siempre, que no admite sucesor, sino que es perpetuo y propio de Cristo, y de Aquel que vive para siempre. Cristo mismo fue el Sacerdote, el Sacrificio y el Altar. Fue e Sacerdote según ambas naturalezas; fue Sacrificio propísimamente según Su naturaleza humana, f que en la Escritura se suele atribuir a Su cuerpo, a Su sangre; sin embargo, la fuerza principal por la que este Sacrificio fue hecho eficaz dependió de Su g naturaleza divina, a saber, que el Hijo de Dios se ofreció a Sí mismo en nuestro lugar. Él fue el h Altar propiamente según Su naturaleza divina, ya que corresponde al altar santificar lo que se ofrece sobre él; por lo tanto, debía ser de mayor dignidad que el propio Sacrificio. a. Heb 7:17 | b. Heb 7:16 [RV-SBT] | c. Heb 7:18-21 | d. Heb 7:24-25 | e. Heb 5:6 | f. Heb 10:10; 1Ped 1:18-19; Col 1:20, 22; Isa 53:10; Mat 20:28 | g. Hch 20:28; Rom 8:3 | h. Heb 9:14; 13:10, 12, 15; Mat 23:17; Jua 17:19
En lo tocante a Su Reino, a habiendo sido resucitado de entre los muertos, habiendo subido al Cielo, habiéndose sentado a la diestra de Dios el Padre, habiéndosele dado toda autoridad en el Cielo y en la tierra, Cristo gobierna espiritualmente Su Iglesia ejerciendo Su autoridad b sobre todos los ángeles y los hombres, buenos y malos, para la preservación y salvación de los elegidos, para la dominación y destrucción de Sus enemigos, que son los réprobos, c impartiendo y aplicando a Sus elegidos los beneficios, la virtud y el fruto de Su oficio profético y sacerdocio, a saber: para hollar y quitar sus pecados, para su justificación y adopción de hijos, regeneración, santificación, preservación y fortalecimiento en todos sus conflictos contra Satanás, el mundo, la carne y las tentaciones de estos, continuamente habitando en, gobernando y guardando sus corazones en fe y temor filial por Su Espíritu, que nunca quita de ellos después de habérselos d dado, sino que por Él sigue engendrando y alimentando en ellos la fe, el arrepentimiento, el amor, el gozo, la esperanza y toda luz celestial en el alma para inmortalidad, a pesar de que por nuestra propia incredulidad y las tentaciones de Satanás, la visión perceptible de la luz y el amor de Dios sea nublada y abrumada por un tiempo. e Y, por el contrario, dominando en el mundo sobre Sus enemigos, Satanás y todos los vasos de ira limitándolos, usándolos, restringiéndolos mediante Su poderoso poder, como bien le parece en Su divina sabiduría y justicia, para la ejecución de Su determinado consejo, entregándolos a una mente reprobada para ser guardados mediante sus propios merecidos en tinieblas y sensualidad para juicio.
Pruebas bíblicas
Este Reino será plenamente perfeccionado entonces, cuando Él venga por segunda vez en gloria para reinar entre Sus santos y para ser admirado entre todos los que han creído, cuando ponga todo dominio y autoridad en sujeción bajo Sus pies, para que la gloria del Padre se manifieste plena y perfectamente en Su Hijo, y la gloria del Padre y del Hijo [se manifieste] en todos Sus miembros.
Pruebas bíblicas
Es importante recordar que no debemos extrapolar al siglo XVII las categorías escatológicas modernas. No había líneas claras entre las distintas posturas.
Que Cristo Jesús, por Su muerte, trajo la salvación y la reconciliación para los a elegidos únicamente, que fueron los que b Dios el Padre le dio; que el evangelio, que debe predicarse a todos los hombres como fundamento de la fe, es que c Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios bendito por los siglos, lleno de la perfección de todas las excelencias celestiales y espirituales; y que la salvación solo y únicamente puede obtenerse creyendo en Su Nombre. a. Jua 15:13; Rom 8:32-34; Rom 5:11; 3:25 | b. Jua 17:2 con 6:3 | c. Mat 16:16; Luc 3:26; Jua 6:69; 7:3; 20:31; 1Jua 5:11
Que la fe es el a don de Dios obrado por el Espíritu de Dios en los corazones de los elegidos, por medio de la cual llegan a ver, conocer y creer la verdad de b las Escrituras, y no solo eso, sino también la excelencia de estas, [que es] superior a todos los demás escritos y cosas en el mundo, ya que declaran la gloria de Dios en Sus atributos, la excelencia de Cristo en Su naturaleza y oficios, y el poder de la plenitud del Espíritu en Sus obras y operaciones; por lo cual [ellos] son capacitados para confiar sus almas a8 esta verdad así creída.
8 Nota de los traductores: «confiar sus almas a» o —como dice literalmente— «echar el peso de sus almas sobre».
Aquellos en los que el Espíritu ha obrado esta preciosa fe nunca pueden caer definitiva ni totalmente. Y aunque muchas tormentas e inundaciones se levanten contra ellos y los azoten9, aun así, nunca podrán arrancarlos del fundamento y roca al que son sujetados firmemente mediante la fe, sino que serán guardados por el poder de Dios para salvación, donde gozarán de su posesión adquirida, pues ya están grabados en las palmas de las manos de Dios.
Pruebas bíblicas
- ·
- Mat 7:24-25; Jua 13:10; 1Ped 1:4-6 [RVR60]; Isa 49:13-16
9 Nota de los traductores: «se levanten contra ellos y los azoten» o —como dice literalmente— «se levanten y golpeen contra ellos».
Que la fe es engendrada a ordinariamente por la predicación del evangelio o Palabra de Cristo, no considerando b ningún poder o capacidad en la criatura; antes bien, [la criatura] es enteramente c pasiva, estando muerta en pecados y delitos, cree y es convertida por un poder no menor d que el que resucitó a Cristo de entre los muertos.
Pruebas bíblicas
- b.
- Rom 9:16
La enseñanza del artículo no es complicada. En circunstancias ordinarias, un pecador muerto vuelve a la vida por medio de la proclamación del evangelio: la «Palabra de Cristo».
Que la oferta del evangelio para la conversión de los pecadores a es absolutamente libre y gratuita, pues de ninguna manera requiere como absolutamente necesario requisito, preparativo, terror de la ley, o ministerio precedente de la ley alguno, sino solo y únicamente el alma desnuda como b pecador e impío para recibir a Cristo crucificado, muerto y sepultado, y resucitado, hecho c Príncipe y Salvador para tales pecadores.
Pruebas bíblicas
- a.
- Jua 3:14-15; 1:12; Isa 55:1; Jua 7:37
En sus Memorias, William Kiffen describe su experiencia de conversión alrededor de los 17 años de edad. Habiendo leído el libro de Hooker titulado La preparación del alma, se enfrentó a profundos problemas…
A pesar de lo que dedujeron los críticos, el artículo 25 es una declaración equilibrada del método de proclamación del evangelio.
Que es el mismo poder que convierte a la fe en Cristo el que sostiene a al alma aun a través de todos los deberes, tentaciones, conflictos y sufrimientos; y continuamente todo lo que un cristiano es, lo es por b gracia y por una constante operación c renovada por parte de Dios, sin las cuales no puede cumplir ningún deber para con Dios ni pasar por ninguna tentación de Satanás, del mundo, o de los hombres.
Pruebas bíblicas
- c.
- Flp 2:12-13; Jua 15:5; Gal 2:19-20
Que Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu es10 uno con a todos los creyentes, en su11 b plenitud, en c relaciones, d como la cabeza y los miembros, e como la casa y los moradores, como f el esposo y la esposa, uno con Él, como g la luz y el amor, y uno con Él en Su herencia y en toda Su h gloria; y que, en virtud de esta unión y unidad con Dios, todos los creyentes son hijos adoptivos de Dios y coherederos con Cristo, coherederos con Él de la herencia de todas las promesas de la vida presente y futura.
Pruebas bíblicas
- b.
- Col 2:9-10; 1:19; Jua 1:17
- g.
- Gal 3:26
10 Nota de los traductores: En el original dice «is» ‘es’ (número gramatical singular).
11 Nota de los traductores: «su». El original dice «their» ‘su’ (tercera persona, número gramatical plural).
La doctrina es sencilla. Por medio de la fe en Cristo, los creyentes están unidos a Dios. Esta relación trae el privilegio de la adopción y la filiación y, con ello, herencia en las cosas de Cristo.
Que aquellos que están unidos a Cristo son justificados de todos sus pecados pasados, a presentes y futuros por medio de la sangre de Cristo; justificación que consideramos una absolución b por gracia, libre y gratuita de una criatura culpable y pecadora, de todo pecado, por parte de Dios, por medio de la satisfacción que Cristo ha dado con Su muerte; y en su manifestación se aplica por medio de la fe.
Si las doctrinas de la 1CFL y la 2CFL son las mismas, el capítulo 11 de La Segunda Confesión de Londres, titulado «De la justificación», elimina toda duda sobre la ortodoxia de estas iglesias.
Que todos los creyentes son un pueblo santo y a santificado, y que la santificación es una gracia espiritual del b Nuevo Pacto y un efecto del c amor de Dios manifestado al alma mediante la cual el creyente es apartado d verdadera y realmente, tanto en alma como en cuerpo, de todo pecado y obras muertas, por medio de la e sangre del Pacto Eterno, [santificación] mediante la cual también prosigue hacia una perfección celestial y evangélica en obediencia a todos los mandatos f que Cristo, como Cabeza y Rey, le ha prescrito en este Nuevo Pacto.
12 Nota de los traductores: En el texto original se hace referencia a 1 Corintios 1:1, pero la cita abarca también el versículo 2.
13 Nota de los traductores: En el texto original se hace referencia a Filipenses 3:15, pero la cita abarca los versículos 14 al 16.
Los puntos expuestos por Benjamin Keach en 1701 son los mismos expuestos en los artículos 28 y 29 de la 1CFL. La justificación y la santificación están separadas numérica y teológicamente.
Todos los creyentes, mediante el conocimiento de a esa justificación de vida dada por el Padre y conseguida por medio de la sangre de Cristo, tienen como gran privilegio de ese Nuevo b Pacto la paz con Dios y la reconciliación, por lo cual los que estaban lejos han sido acercados por medio de c esa sangre y tienen —como dice la Escritura— paz d que sobrepasa todo entendimiento; y no solo eso, sino que también se glorían en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por e quien hemos recibido la reconciliación.
Pruebas bíblicas
- d.
- Flp 4:7
Que todos los creyentes en el tiempo de esta vida están en una guerra, combate y oposición continuos contra el pecado, el yo, el mundo y el diablo, [están] sujetos a toda clase de aflicciones, tribulaciones y persecuciones, y así permanecerán hasta que Cristo venga en Su Reino, pues han sido predestinados y ordenados para ello; además, todo lo que los santos (cualquiera de ellos) poseen o disfrutan de Dios en esta vida es solo por medio de la fe.
Pruebas bíblicas
A continuación, llegamos al primero de los artículos criticados por Daniel Featley. El objetivo aquí es describir la tensión entre este mundo y el venidero, lo que llamaríamos «el ya pero todavía no».
Que las únicas fuerzas con que los santos están capacitados para hacer frente a toda oposición y superar todas las aflicciones, tentaciones, persecuciones y pruebas son solo por Jesucristo, quien es el Autor de su salvación, hecho perfecto por medio de los padecimientos, quien ha comprometido Sus fuerzas para asistirlos en todas sus aflicciones, sostenerlos bajo todas sus tentaciones y preservarlos por Su poder para Su Reino eterno.
Pruebas bíblicas
Cristo es todo, la Fuente y el Proveedor de todo lo que el creyente necesita para vivir en esta vida.
Que Cristo tiene aquí en la tierra un Reino espiritual, que es la Iglesia, la cual Él ha comprado y redimido para Sí como una herencia peculiar; Iglesia que, como visible para nosotros, es una compañía de santos a visibles, b llamados y apartados del mundo por la Palabra y c el Espíritu de Dios a la profesión visible de la fe del evangelio, siendo bautizados en la fe y unidos al Señor y entre sí por mutuo acuerdo en el goce práctico de las d ordenanzas ordenadas por Cristo su Cabeza y Rey.
Pruebas bíblicas
La Iglesia en la tierra es el «Reino espiritual» de Jesucristo, intencionalmente «comprado y redimido para Sí».
A esta Iglesia Él ha a hecho Sus promesas y dado las señales de Su pacto, presencia, amor, bendición y protección. Aquí están fluyendo continuamente las fuentes y manantiales de Su gracia celestial; b allí deberían venir todos los hombres de todo estatus que lo reconocen como su Profeta, Sacerdote y Rey, para ser inscritos entre los siervos de Su casa, estar bajo Su conducción y gobierno celestiales, vivir sus vidas en Su redil amurallado y huerto regado, tener comunión aquí con los santos, a fin de que sean capacitados para compartir su herencia en el Reino de Dios.
Pruebas bíblicas
La eclesiología se vuelve práctica. Para estas iglesias y su gente, la congregación visible debía ser una demostración viviente de la gracia de Dios.
Y todos Sus siervos son llamados allí para que presenten sus cuerpos y almas, y traigan los dones que Dios les ha dado. Habiendo venido así, son colocados aquí por Él en su respectivo orden, lugar peculiar, utilidad debida, estando [el cuerpo de Cristo] bien ajustado y unido, conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, para su propia edificación en amor.
Pruebas bíblicas
- ·
- 1Cor 12:6-7, 12, 18; Rom 12:4-6; 1Ped 4:10; Efe 4:16; Col 2:5-6, 19; 1Cor 12:12 hasta el final.
Que estando así unido [el cuerpo de Cristo], cada iglesia recibe a poder de parte de Cristo para su mejor bienestar, para escoger para ellos a personas aptas para el oficio de b pastores, maestros, ancianos, diáconos, que estén cualificados conforme a la Palabra como los que Cristo ha designado en Su Testamento para el apacentamiento, gobierno, servicio y edificación de Su Iglesia; y que ningún otro tiene poder para imponerles ni estos ni ningún otro.
Pruebas bíblicas
El contraste es muy claro. Como congregacionalistas bautísticos, estos hombres creían que la iglesia había sido investida con el poder de las llaves, no un presbiterio.
Que los ministros antes mencionados, legítimamente llamados por la iglesia donde deben administrar, deberían perseverar en su llamado conforme a la ordenanza de Dios y apacentar cuidadosamente el rebaño de Cristo que se les ha encomendado, no por la avaricia del dinero, sino con sincero deseo.
Pruebas bíblicas
Que el debido sostenimiento de los oficiales antes mencionados debe ser la compartición libre y voluntaria de la iglesia, para que, conforme a la ordenanza de Cristo, los que proclaman el evangelio vivan del evangelio, y no por obligación que deba requerirse del pueblo por una ley coercitiva.
Pruebas bíblicas
- ·
- 1Cor 9:7, 14; Gal 6:6; 1Tes 5:13; 1Tim 5:17-18; Flp 4:15-16
¡La congregación de Knollys envió a Tillam a Hexham con fondos del Estado! […] Aunque esto pueda resultar sorprendente, explica la eliminación de este artículo en la edición de 1651. Al haber diferencias entre las iglesias en cuanto a práctica, ya no podía ser un «artículo de fe».
Que el bautismo es una ordenanza del Nuevo Testamento dada por Cristo para que sea dispensado solo a las personas que profesan fe, es decir, los discípulos o enseñados, quienes deberían ser bautizados al hacer una profesión de fe.
Pruebas bíblicas
¿Era necesario el bautismo para ser miembro de la iglesia? La 1CFL51 incorpora la frase «y desearlo» inmediatamente después de la declaración sobre hacer una profesión de fe.
La Escritura sostiene que el proceso y el procedimiento para a dispensar esta ordenanza consiste en sumergir o sumir todo el cuerpo en el agua. Como es un signo [señal], debe responder a la cosa significada, que son estas: Primero, el b lavamiento de toda el alma en la sangre de Cristo; segundo, la participación que tienen los santos de c la muerte, sepultura y resurrección [de Cristo]; tercero, junto con una d confirmación de nuestra fe, que los cuerpos de los santos serán resucitados por el poder de Cristo el día de la resurrección para reinar con Él tan cierto como el cuerpo es sepultado en el agua y se levanta de nuevo. [Nota al margen:] La palabra /baptizo/ significa ‘sumergir en el agua’, pero usando vestiduras convenientes tanto el administrador como el sujeto receptor, con toda modestia.
Pruebas bíblicas
El bautismo por inmersión no se había practicado en Inglaterra hasta enero de 1642.
Las a Escrituras declaran que las personas designadas por Cristo para dispensar esta ordenanza son los discípulos que predican, pues [esta ordenanza] no está atada en particular a una iglesia, a un oficial o a una persona enviada extraordinariamente, ya que es la comisión la que ordena la administración, pues esta [comisión] les ha sido dada teniendo en cuenta nada más el hecho de que son considerados discípulos.
Pruebas bíblicas
Se nos ha enseñado que el bautismo es para los creyentes y que la inmersión es el método propio que debe ser practicado. Pero esto plantea otra pregunta: ¿Quién puede bautizar?
Cristo también ha dado poder a toda Su iglesia para recibir y expulsar, mediante la excomunión, a cualquier miembro; y este poder se da a cada congregación local, no a una sola persona en particular, ya sea miembro u oficial, sino a toda [la iglesia].
Pruebas bíblicas
«[T]oda [la iglesia]» o «todo el cuerpo» tiene el poder de admisión y exclusión. Ningún individuo, ya sea miembro u oficial, puede ejercer este poder. Pertenece a cada iglesia, y a la iglesia en su totalidad.
Y cada uno de los miembros de cada iglesia, por excelente, grande o docto que sea, debería estar sujeto a esta censura y juicio de Cristo. Además, la iglesia debería proceder contra sus miembros con gran cuidado y ternura, con el debido consejo.
Pruebas bíblicas
En una sociedad basada en clases y privilegios, el artículo 43 es un tanto atrevido. […] Aunque a estas personas sean tenidas en estima y ostenten un rango que las proteja de las críticas de sus «inferiores», la iglesia no puede funcionar así.
Y así como Cristo, para a guardar esta iglesia en santa y ordenada comunión, pone sobre ella algunos hombres especiales que por su oficio deben gobernar, supervisar, visitar y velar; también, para guardarla mejor en todos los lugares, por medio de los miembros, Él ha dado b autoridad y ha impuesto a todos el deber de velar los unos por los otros.
Pruebas bíblicas
- b.
- Mar 13:34, 37; Gal 6:1; 1Tes 5:11; Jud 3, 20; Heb 10:34-35; 12:15
Que también aquellos a quienes Dios ha dado dones, siendo probados en la iglesia, por designación de la congregación, pueden y deberían profetizar conforme a la medida de la fe, y así enseñar públicamente la Palabra de Dios para edificación, exhortación y consuelo de la iglesia.
Pruebas bíblicas
- ·
- 1Cor 14; Rom 12:6 [RVR60]; 1Ped 4:10-11; 1Cor 12:7; 1Tes 5:17-19
Este párrafo aparentemente inocuo trata un asunto controvertido: la licitud de los predicadores laicos o ―como se les llegó a llamar― hermanos dotados.
Estando así correctamente reunidos, establecidos y procediendo todavía en comunión y obediencia cristiana al evangelio de Cristo, ninguno debería separarse por faltas y corrupciones, las cuales pueden suceder y surgir y, mientras la iglesia se componga de hombres sujetos a defectos, sucederán y surgirán entre ellos, aun en iglesias verdaderas constituidas, hasta que en el debido orden hayan procurado repararlas.
Pruebas bíblicas
La eclesiología no es teoría, es práctica. […] En lugar de perturbar aún más a la iglesia, esta perspectiva realista llama a los miembros de la iglesia a quedarse y procurar «reparar»
Y aunque las congregaciones locales sean cuerpos distintos e individuales, [siendo] cada una internamente una ciudad compacta, bien unida; aun así, todas deben andar por una y la misma regla, y por todos los medios convenientes deben tener el consejo y la ayuda mutuos en todos los asuntos necesarios de la iglesia, como miembros de un solo cuerpo en la común fe bajo Cristo su única Cabeza.
Pruebas bíblicas
Al igual que los exiliados que redactaron La Confesión Veraz, la independencia no significa aislamiento; de hecho, exige lo contrario.
Que una autoridad civil es una ordenanza de Dios establecida por Él para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien; que deberíamos someternos en el Señor en todas las cosas lícitas que manden; y que debemos hacer rogativas y oraciones por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que bajo ellos podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y honestidad.
Pruebas bíblicas
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- Rom 13:1-4; 1Ped 2:13-14; 1Tim 2:2 [LBLA/RVR60]
Los bautistas se preocuparon realmente por articular este asunto con claridad, ya que sus circunstancias eran delicadas.
Creemos que la autoridad suprema de este reino es el rey y el Parlamento elegido libremente por el reino, y que en todas aquellas leyes civiles que han sido aprobadas por ellos, o en el presente son o serán ordenadas, estamos obligados a rendirles sujeción y obediencia en el Señor, ya que nos consideramos obligados a defender tanto a las personas de los que así han sido elegidos como todas las leyes civiles hechas por ellos con nuestras personas, derechos y bienes, con todo lo que pueda decirse que es nuestro, aunque padezcamos como nunca antes por causa de ellos por no someternos activamente a algunas leyes eclesiásticas que podrían ser consideradas por ellos sus deberes para establecer lo que por el momento no podamos ver ni a lo que nuestras conciencias puedan someterse; sin embargo, estamos obligados a ceder nuestras personas a lo que les plazca.
Y si Dios nos proveyera una misericordia tal que inclinara los corazones de las autoridades civiles hasta el punto de tratar nuestras conciencias con delicadeza, de modo que pudiéramos ser protegidos por ellos de agravio, injuria, opresión y acoso, bajo los cuales hemos gemido anteriormente durante mucho tiempo por la tiranía y opresión de la jerarquía prelaticia, la cual Dios, por misericordia, ha hecho derribar por medio de este rey y Parlamento actuales (maravillosamente honorables, como un instrumento en Su mano), y así hemos tenido algún tiempo para respirar, lo veremos — esperamos— como una misericordia más allá de nuestras expectativas y nos consideraremos aún más comprometidos para bendecir siempre a Dios por ello.
Pruebas bíblicas
Pero si Dios niega a las autoridades civiles la tolerancia y el avance en ello, a aun así, a pesar de todo, debemos proseguir juntos en comunión cristiana sin atrevernos a dar cabida a suspender nuestra práctica, sino andar en obediencia a Cristo en la profesión y declaración de esta fe antes mencionada, aun en medio de todas las pruebas y aflicciones, no estimando nuestros bienes, tierras, esposas, hijos, padres, madres, hermanos, hermanas, ni siquiera nuestras propias vidas como valiosos para nosotros mismos, a fin de poder terminar nuestra carrera con gozo; recordando siempre que debemos b obedecer a Dios antes que a los hombres, y basándonos en el mandamiento, comisión y promesa de nuestro Señor y Maestro Jesucristo, quien así como tiene autoridad en el Cielo y en la tierra, también ha prometido, si guardamos Sus mandamientos, que Él nos ha dado, estar con nosotros hasta el fin del mundo y, cuando hayamos terminado nuestra carrera y guardado la fe, darnos la corona de justicia que está reservada para todos los que aman Su venida, y a quien debemos dar cuenta de todas nuestras acciones, de lo que ningún hombre puede eximirnos.
Pruebas bíblicas
- a.
- Hch 2:40-41; 4:19; 5:28-29, 41; 20:23; 1Tes 3:3; Flp 1:27-29; Dan 3:16-17; 6:7, 10, 22-23
Y de la misma manera debe darse a todos los hombres lo que se les deba. Los impuestos, los tributos y todo deber lícito de este tipo deberían ser pagados y cumplidos voluntariamente por nosotros; nuestras tierras, bienes y cuerpos deberían ser sometidos en el Señor a las autoridades civiles; y estas deberían ser reconocidas, reverenciadas y obedecidas en todo conforme a la piedad; no solo por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Y finalmente, todos los hombres deben ser estimados y considerados como es debido y apropiado según su posición, edad, estatus y condición.
Pruebas bíblicas
Y así deseamos dar a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César, y a todos los hombres lo que les pertenece, esforzándonos por conservar siempre una conciencia limpia y sin ofensa delante de Dios y delante de los hombres. Y si alguno interpreta que esto que hemos dicho es herejía, entonces nosotros, como el apóstol, confesamos libremente: que según el Camino que ellos llaman herejía, así servimos al Dios de nuestros padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas y apóstoles están escritas, deseando con el alma negar cualquier relación con todas las herejías y las opiniones que no sean según Cristo, y [deseando] estar firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que nuestro trabajo en el Señor no será en vano.
Pruebas bíblicas
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- Mat 22:21; Hch 24:14-16 [KJV]; Jua 5:28; 2Cor 4:17; 1Tim 6:3-5; 1Cor 15:58
14 En la 1CFL44, el Artículo 53 aparece numerado errónea- mente como 52.
La evaluación de Tombes es correcta. Como señalamos en el prefacio, la 1CFL en sus diferentes ediciones es una confesión de fe buena y útil.