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1693·La común fe
Pregunta 96 de 158
Los Diez Mandamientos

¿Qué nos enseña el tercer mandamiento?

Respuesta

Que debemos honrar y valorar el Nombre, la Palabra y las obras de Dios (; ; ).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Salmos 111:2-7
2Grandes son las obras de Jehová, Buscadas de todos los que las quieren. 3Gloria y hermosura es su obra, Y su justicia permanece para siempre. 4Ha hecho memorables sus maravillas; Clemente y misericordioso es Jehová. 5Ha dado alimento a los que le temen; Para siempre se acordará de su pacto. 6El poder de sus obras manifestó a su pueblo, Dándole la heredad de las naciones. 7Las obras de sus manos son verdad y juicio; Fieles son todos sus mandamientos,
Salmos 113:1-3
1Alabad, siervos de Jehová, Alabad el nombre de Jehová. 2Sea el nombre de Jehová bendito Desde ahora y para siempre. 3Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová.
Salmos 138:2
Me postraré hacia tu santo templo, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.

En la Confesión de 1689

23.1 De los juramentos y votos lícitos
Un juramento lícito es una parte de la adoración religiosa en el cual la persona que jura en verdad, en juicio y en justicia invoca a Dios solemnemente para que sea Testigo de aquello por lo que jura; y para que lo juzgue conforme a la verdad o la falsedad del juramento.
Leer el capítulo con sus pruebas →
23.2 De los juramentos y votos lícitos
Solo por el Nombre de Dios es que los hombres deben jurar, y debe usarse en ello con todo santo temor y reverencia. Por lo tanto, jurar vana o precipitadamente por ese Nombre glorioso y temible, o si quiera jurar por cualquier otra cosa, es pecaminoso y debe ser aborrecido. Sin embargo, en asuntos de peso e importancia, como confirmación de la verdad y el fin a toda discusión, un juramento está justificado por la Palabra de Dios. Así que debe prestarse un juramento lícito cuando la autoridad legítima lo imponga en tales asuntos.
Leer el capítulo con sus pruebas →
El juramento, un acto de culto
Inmediatamente después de un capítulo sobre el culto, puede sorprender leer que un juramento lícito forma parte del culto religioso.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 23, sección «Un juramento definido».
Juramento y voto
Los juramentos y los votos se distinguen tanto por el título como por el contenido de este capítulo. Se diferencian en que el juramento se hace ante Dios y ante los hombres; sirve para confirmar. El voto se hace solo ante Dios y sirve para comprometerse.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 23, sección «De juramentos y votos legales».
«No juréis en ninguna manera»
Cualquiera que sea lo que Cristo y Santiago quieren decir con ‘no juréis en ninguna manera’ en Mateo 5:33-37 y Santiago 5:12, no pueden querer decir que nunca es correcto tomar un juramento.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 284.
«Lo juro por Dios»
Juntos, estos versículos presentan un argumento poderoso, pocas veces escuchado por la gente que rápidamente dice: "Lo juro por Dios". Tal lenguaje solo debe usarse con moderación y gran precaución, porque el Señor ve y oye.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 23, sección «La santidad de un juramento».