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1693·La común fe
Pregunta 23 de 61
Un catecismo para los pequeñitos, o niños pequeños

Puesto que Dios lo creó todo muy bueno, ¿cómo surgieron entonces la maldad, la muerte y todos los sufrimientos?

Respuesta

La muerte y todos los sufrimientos vinieron por el pecado y la caída del primer Adán; pues pecamos y perdimos nuestra bondad y nuestra felicidad en él ().

Leer los 1 textos de prueba (Reina-Valera)
Romanos 5:12, 18
12Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 18Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.

En la Confesión de 1689

6.1 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Aunque Dios creó al hombre recto y perfecto, y le dio una ley justa, la cual habría sido para vida si el hombre la hubiera guardado, y amenazó su transgresión con la muerte; aun así, el hombre no permaneció mucho tiempo en esta posición de honor; pues Satanás usó la astucia de la serpiente para seducir a Eva, y luego por medio de ella a Adán, quien sin compulsión alguna, al comer del fruto prohibido, transgredió voluntariamente la ley de su creación y el mandamiento que les había sido dado; lo cual agradó a Dios permitir, conforme a Su sabio y santo consejo, habiéndose propuesto ordenarlo para Su gloria.
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6.2 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Nuestros primeros padres, por este pecado, cayeron de su justicia original y de su comunión con Dios, y nosotros en ellos, por lo que la muerte cayó sobre todos; viniendo a estar todos muertos en pecado y enteramente corrompidos en todas las facultades y partes del alma y del cuerpo.
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El pecado como autonomía
Esta definición del pecado da a entender varias observaciones prácticas más. Si el pecado es (negativamente) transgresión de la ley divina, entonces puede describirse (positivamente) como autonomía, es decir, ser o desear ser ley para uno mismo. Es dar por supuesto o desear la independencia de Dios y de su ley.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 105.
Una definición liberadora
La definición del pecado que aquí se ofrece es liberadora. La ley de Dios es una ley de libertad (Sal. 119:45; Stg. 1:25; 2:12). Si el pecado es sólo la transgresión de la ley de Dios, entonces no es la transgresión de lo que mi amigo piensa y no es amarme a mí mismo. ¡Qué concepto tan liberador para nuestras conciencias!
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 106.
Pecamos en Adán
El primer resultado de la Caída, especificado en la Confesión en el párrafo 2, es el pecado representativo. Este es el concepto de que hubo solidaridad en el pecado entre Adán y todos los que descienden de él por generación ordinaria. Así, cuando él pecó, nosotros pecamos en él.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 106.
Por qué la Confesión insiste en Adán y Eva
En resumen, la respuesta al enigma está en la enseñanza del socinianismo. Las frases de la Confesión se expresan así en respuesta a los graves problemas teológicos derivados de la creciente influencia de este peligroso sistema doctrinal.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 6, sección «Los resultados de la caída».