Pregunta 10 de 61
Un catecismo para los pequeñitos, o niños pequeños
¿Qué dice la Escritura acerca de quién es Dios?
Respuesta
La Escritura dice que Dios es Espíritu; un Dios bueno; un Dios sabio; un Dios santo; un Dios poderoso; un Dios misericordioso; un Juez justo de todos los hombres (; ; ; ; ; ; ; ; ).
Leer los 9 textos de prueba (Reina-Valera)
- Juan 4:24
- Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
- Salmos 34:8
- Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.
- 1 Timoteo 1:17
- Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.
- Josué 24:19
- Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.
- Isaías 6:3
- Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
- Génesis 17:1
- Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.
- Apocalipsis 15:3
- Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.
- Éxodo 34:6
- Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad
- Génesis 18:25
- Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?
En la Confesión de 1689
2.1 De Dios y de la Santa Trinidad
El Señor nuestro Dios es un solo y único Dios vivo y verdadero; cuya subsistencia está en Él mismo y es de Él mismo, infinito en ser y perfección, cuya esencia no puede ser comprendida por nadie más que por Él mismo; [es] espíritu purísimo, invisible, sin cuerpo, partes ni pasiones, el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible, quien es inmutable, inmenso, eterno, incomprensible, todopoderoso, infinito en todos los sentidos, santísimo, sapientísimo, libérrimo, absolutísimo, que obra todas las cosas conforme al consejo de Su inmutable y justísima voluntad, para Su gloria, [que es] amantísimo, graciabilísimo, misericordiosísimo, longanísimo, abundantísimo en bondad y verdad, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, [que es] remunerador de los que le buscan con diligencia, pero también justísimo y terribilísimo en Sus juicios, que aborrece todo pecado, y que de ninguna manera dará por inocente al culpable.Leer el capítulo con sus pruebas →
«El Señor nuestro Dios»
En primer lugar, el párrafo comienza con una afirmación personalizada sobre Dios: Él es nuestro. Esto sirve como una llamada inmediata a la adoración, ya que las doctrinas que se van a expresar son intentos de resumir lo que la Biblia enseña sobre Aquel que ama y salva a Su pueblo.
Con reverencia y temor
Nuestros padres comprendieron que cualquier contemplación de Dios debe hacerse con reverencia y temor. Nuestro Señor Trino no es un espécimen de laboratorio para ser diseccionado y examinado. No podemos tratarle así. Es más bien un Dios glorioso que se nos ha revelado a Su manera.