Saltar al contenido
1693·La común fe
Pregunta 99 de 152
De la gratitud del hombre

¿Qué es la vivificación del nuevo hombre?

Respuesta

Es verdadero gozo en Dios por medio de Cristo, y un anhelo por ordenar tu vida conforme a la voluntad de Dios y hacer toda buena obra. ( y ; ; ; )

Leer los 5 textos de prueba (Reina-Valera)
Romanos 5:1
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo
Romanos 14:17
porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
Isaías 57:15
Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.
Romanos 6:10, 11
10Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 11Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Gálatas 2:20
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

En la Confesión de 1689

15.3 Del arrepentimiento para vida y salvación
Este arrepentimiento salvador es una gracia evangélica por la cual una persona, al ser sensibilizada por el Espíritu Santo a las multiformes maldades de su pecado, se humilla por [causa de] este mediante la fe en Cristo, con tristeza que es conforme a la voluntad de Dios, aborrecimiento de su pecado y abominación de sí misma; orando por el perdón y las fuerzas [que provienen] de la gracia, con el propósito y empeño, mediante las provisiones del Espíritu, de andar delante de Dios para agradarlo en todo.
Leer el capítulo con sus pruebas →
13.3 De la santificación
En dicha guerra, aunque la corrupción remanente prevalezca mucho por un tiempo; aun así, los regenerados vencen mediante la continua provisión de fuerzas por parte del Espíritu santificador de Cristo. Así los santos crecen en la gracia, perfeccionando la santidad en el temor de Dios, prosiguiendo hacia una vida celestial, en obediencia evangélica a todos los mandatos que Cristo, como Cabeza y Rey, les ha prescrito en Su Palabra.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Una fe que obra
¿Somos santificados por la sola fe? ¿O hay que añadir obras a la fe? La respuesta es que no es cuestión de añadir obras a la fe. Es cuestión de que la fe obre (Gá. 5:6).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 187.
El Espíritu da fuerza; el creyente lucha
Este párrafo ofrece una definición del crecimiento que refleja el énfasis de las Escrituras (Filipenses 2.12-13; Romanos 8.13). Equilibra dos verdades importantes: el Espíritu proporciona fuerza santificadora a los creyentes, mientras que estos deben perseguir la obediencia evangélica.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 13, sección «La guerra continua y el avance».
Remordimiento no es arrepentimiento
Muchos han llegado a una experiencia personal de la culpa, corrupción y peligro de sus pecados sin llegar a saber nada del verdadero arrepentimiento. El ejemplo clásico de esta realidad es Judas Iscariote (Mt. 27:3-5).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 207.