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1693·La común fe
Pregunta 89 de 114
El pecado y su castigo

¿Qué es lo que todo pecado merece?

Respuesta

Todo pecado merece la ira y la maldición de Dios, tanto en esta vida como en la venidera.

Exposición de Beddome

Cada parte de la respuesta, desarrollada en preguntas y respuestas con su prueba bíblica.

  1. ¿Va el pecado en contra del cuerpo del hombre? Sí.
    «En mis huesos no hay salud a causa de mi pecado» —
  2. ¿Va en contra del alma del hombre? Sí.
    «Mas el que peca contra mí, defrauda su alma» —
  3. ¿Va en contra de su bienestar temporal? Sí.
    «“Si con estas cosas no os enmendáis ante mí [...] entonces yo procederé con hostilidad contra vosotros […] Y traeré sobre vosotros una espada”» —
  4. ¿[Va] en contra de su bienestar eterno? Sí.
    «“APARTAOS DE MÍ, LOS QUE PRACTICÁIS LA INIQUIDAD”» —
  5. ¿son igualmente destructivos? Sí.
    «Pues el que dijo: NO COMETAS ADULTERIO, también dijo: NO MATES» —
  1. ¿Está sujeto el pecado a la ira de Dios? Sí.
    «He aquí, te enojaste porque pecamos» —
  2. ¿Es terrible la ira de un hombre común? Sí.
    «Maldita su ira porque es feroz» —
  3. ¿podrá ser apaciguada esta ira? Sí.
    «La suave respuesta aparta el furor» —
  4. ¿Es {aun} más terrible la ira de un rey? Sí.
    «Como rugido de león es la ira del rey» —
  5. ¿podrá ser aplacada esta ira? Sí.
    «Y se aplacó el furor del rey» —
  6. ¿Es la ira de los demonios más terrible que cualquiera de las anteriores? Sí.
    «¡Ay de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros con gran furor» —
  7. ¿podrá ser restringida esta ira? Sí.
    «Ató [a Satanás] por mil años» —
  8. ¿es la ira de Dios infinitamente más terrible que todas {las demás}? Sí.
    «¿Quién conoce el poder de tu ira?» —
  1. ¿El pecado expone a los hombres a la maldición? Sí.
    «Con maldición estáis malditos» —
  2. ¿Sin duda vendrá esta maldición sobre los pecadores impenitentes? Sí.
    «Vendrán sobre ti todas estas maldiciones y te alcanzarán» —
  3. ¿Son mal- decidos mientras viven? Sí.
    «Maldita es su porción sobre la tierra» —
  4. ¿Son maldecidos en la muerte? Sí.
    «Y dejaréis vuestro nombre como maldición a mis escogidos; el Señor DIOS te matará» —
  5. ¿Y [serán] maldecidos para siempre? Sí.
    «Está próxima a ser maldecida, y termina por ser quemada» —
  1. ¿Son la ira y la maldición de Dios lo que justamente merece el pecado? Sí.
    «La condenación de los tales es justa» —
  2. ¿Y {es lo que justamente merece} todo pecado? Sí.
    «MALDITO TODO EL QUE NO PERMANECE EN TODAS LAS COSAS ESCRITAS EN EL LIBRO DE LA LEY PARA HACERLAS» —
  3. ¿no es posible librarse de esto? Sí, porque Dios ha designado
    «medios para que el desterrado no sea alejado de él» —
Leer los 21 textos de prueba (Reina-Valera)
Salmos 38:3
Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
Proverbios 8:36
Mas el que peca contra mí, defrauda su alma; Todos los que me aborrecen aman la muerte.
Levítico 26:24–25
24yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces por vuestros pecados. 25Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo.
Mateo 7:23
Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
Santiago 2:11
Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.
Isaías 64:6
Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
Génesis 49:7
Maldito su furor, que fue fiero; Y su ira, que fue dura. Yo los apartaré en Jacob, Y los esparciré en Israel.
Proverbios 15:1
La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.
Proverbios 19:12
Como rugido de cachorro de león es la ira del rey, Y su favor como el rocío sobre la hierba.
Ester 7:10
Así colgaron a Amán en la horca que él había hecho preparar para Mardoqueo; y se apaciguó la ira del rey.
Apocalipsis 12:12
Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
Apocalipsis 20:2
Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años
Salmos 90:11
¿Quién conoce el poder de tu ira, Y tu indignación según que debes ser temido?
Malaquías 3:9
Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.
Deuteronomio 28:15
Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.
Job 24:18
Huyen ligeros como corriente de aguas; Su porción es maldita en la tierra; No andarán por el camino de las viñas.
Isaías 65:15
Y dejaréis vuestro nombre por maldición a mis escogidos, y Jehová el Señor te matará, y a sus siervos llamará por otro nombre.
Hebreos 6:8
pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada.
Romanos 3:8
¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirma que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?
Gálatas 3:10
Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.
2 Samuel 14:14
Porque de cierto morimos, y somos como aguas derramadas por tierra, que no pueden volver a recogerse; ni Dios quita la vida, sino que provee medios para no alejar de sí al desterrado.

En la Confesión de 1689

6.3 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Siendo ellos la raíz de todo el género humano, y estando por designación de Dios en lugar y representación de toda la humanidad, la culpa del pecado fue imputada y la naturaleza corrompida [fue] transmitida a toda su posteridad, que desciende de ellos por generación ordinaria, siendo ahora concebidos en pecado, y [siendo] por naturaleza hijos de ira, esclavos del pecado, [estando] sujetos a la muerte y a todas las demás miserias ―espirituales, temporales y eternas―, a no ser que el Señor Jesús los libre.
Leer el capítulo con sus pruebas →
15.4 Del arrepentimiento para vida y salvación
Puesto que el arrepentimiento debe ser continuo a lo largo de toda nuestra vida, a causa del cuerpo de muerte y sus pasiones, es deber de todo hombre arrepentirse específicamente de los pecados específicos que sepa [que ha cometido].
Leer el capítulo con sus pruebas →
¿Es justo que Adán nos represente?
¿Por qué determinó Dios que Adán actuara por todos nosotros? Simplemente porque así le agradó. Alguien puede responder: ‘¡Pero eso no es justo!’ Podemos responder, en primer lugar: ‘¿Quién eres tú para decirle eso a Dios?’ En segundo lugar, podemos preguntar: ‘¿Es justa la justificación por la sola fe y Cristo solo?’ La justificación está construida en el mismo principio de solidaridad, el uno actuando por los muchos.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 107.
Las consecuencias
Presta mucha atención a este lenguaje, porque las consecuencias para la humanidad son terribles: hemos sido concebidos en pecado, nuestra naturaleza nos hace hijos de la ira, somos siervos del pecado y estamos sujetos a la muerte y a todos los aspectos de la maldición.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 6, sección «La transmisión del pecado».
Un arrepentimiento de toda la vida
Esta confesión y renuncia del pecado es continua. No es meramente una experiencia por un tiempo por parte de aquellos que tienen una conversión crítica, sino una característica y hábito de vida. ¿Por qué? Tanto en cuanto continuemos siendo pecadores, debemos continuar arrepintiéndonos.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 210.