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1693·La común fe
Pregunta 64 de 82
La ley de Dios

¿Qué prohíbe el décimo mandamiento?

Respuesta

El décimo mandamiento prohíbe estar descontentos con lo que tenemos (), envidiar lo que otros tienen o amargarse por ello () y todos los actos y sentimientos inmoderados hacia cualquier cosa que sea de ellos ().

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
1 Corintios 10:10
Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.
Gálatas 5:26
No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.
Colosenses 3:5
Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría

En la Confesión de 1689

19.5 De la ley de Dios
La ley moral obliga para siempre a todos, tanto a los justificados como a los demás, a que se la obedezca, y no solo en lo referente a la materia contenida en esta, sino también en lo que se refiere a la autoridad de Dios el Creador, quien la dio. Tampoco Cristo, en el evangelio, abroga de ninguna manera esta obligación, sino que la refuerza mucho.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Cristo refuerza la ley moral
Cristo no disuelve esta obligación, sino que la refuerza. Así pues, la ley moral perdura a lo largo de toda la historia redentora: siempre está en vigor.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 19, sección «La perpetuidad de la ley moral».