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1693·La común fe
Pregunta 65 de 158
El arrepentimiento y la fe

¿Puedes arrepentirte y creer en Jesús por tus propias fuerzas?

Respuesta

No. No puedo hacer nada bueno sin la ayuda del Espíritu Santo de Dios (; ; ).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Juan 3:5-8
5Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. 8El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Juan 6:63
El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
1 Corintios 2:13-14
13lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual. 14Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

En la Confesión de 1689

14.1 De la fe salvadora
La gracia de la fe, mediante la cual los elegidos son capacitados para creer para la salvación de sus almas, es la obra del Espíritu de Cristo en sus corazones; y es obrada ordinariamente mediante el ministerio de la Palabra; mediante la cual también ―así como mediante la administración del bautismo y la Cena del Señor, la oración y otros medios ordenados por Dios― [esta fe] es aumentada y fortalecida.
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15.3 Del arrepentimiento para vida y salvación
Este arrepentimiento salvador es una gracia evangélica por la cual una persona, al ser sensibilizada por el Espíritu Santo a las multiformes maldades de su pecado, se humilla por [causa de] este mediante la fe en Cristo, con tristeza que es conforme a la voluntad de Dios, aborrecimiento de su pecado y abominación de sí misma; orando por el perdón y las fuerzas [que provienen] de la gracia, con el propósito y empeño, mediante las provisiones del Espíritu, de andar delante de Dios para agradarlo en todo.
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Conocimiento, asentimiento, confianza
Los reformadores sostenían que la verdadera fe consta de tres partes: notitia, assensus y fiducia. El primer elemento, notitia, es el conocimiento.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 14, sección «El origen y el aumento de la fe».
Remordimiento no es arrepentimiento
Muchos han llegado a una experiencia personal de la culpa, corrupción y peligro de sus pecados sin llegar a saber nada del verdadero arrepentimiento. El ejemplo clásico de esta realidad es Judas Iscariote (Mt. 27:3-5).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 207.