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1693·La común fe
Pregunta 39 de 158
El pecado

¿Cómo se llama la naturaleza pecaminosa que heredamos de Adán?

Respuesta

Pecado original (; ).

Leer los 2 textos de prueba (Reina-Valera)
Romanos 5:15
Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.
1 Corintios 15:22
Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

En la Confesión de 1689

6.3 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Siendo ellos la raíz de todo el género humano, y estando por designación de Dios en lugar y representación de toda la humanidad, la culpa del pecado fue imputada y la naturaleza corrompida [fue] transmitida a toda su posteridad, que desciende de ellos por generación ordinaria, siendo ahora concebidos en pecado, y [siendo] por naturaleza hijos de ira, esclavos del pecado, [estando] sujetos a la muerte y a todas las demás miserias ―espirituales, temporales y eternas―, a no ser que el Señor Jesús los libre.
Leer el capítulo con sus pruebas →
6.4 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
De esta corrupción original, por la cual estamos totalmente indispuestos, incapacitados y opuestos a todo bien, y enteramente inclinados a todo mal, proceden todas las transgresiones que nosotros mismos cometemos.
Leer el capítulo con sus pruebas →
¿Es justo que Adán nos represente?
¿Por qué determinó Dios que Adán actuara por todos nosotros? Simplemente porque así le agradó. Alguien puede responder: ‘¡Pero eso no es justo!’ Podemos responder, en primer lugar: ‘¿Quién eres tú para decirle eso a Dios?’ En segundo lugar, podemos preguntar: ‘¿Es justa la justificación por la sola fe y Cristo solo?’ La justificación está construida en el mismo principio de solidaridad, el uno actuando por los muchos.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 107.
Las consecuencias
Presta mucha atención a este lenguaje, porque las consecuencias para la humanidad son terribles: hemos sido concebidos en pecado, nuestra naturaleza nos hace hijos de la ira, somos siervos del pecado y estamos sujetos a la muerte y a todos los aspectos de la maldición.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 6, sección «La transmisión del pecado».
Pecamos porque somos malos
Esto significa que pecamos no accidentalmente o en contra de nuestras disposiciones básicamente buenas, sino que pecamos porque somos básicamente malos. Los pecados actuales no son errores o accidentes.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, pp. 107–108.