Pregunta 32 de 158
El pecado
¿Qué merece todo pecado?
Respuesta
La ira y maldición de Dios (; ).
Leer los 2 textos de prueba (Reina-Valera)
- Romanos 1:18
- Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;
- Deuteronomio 27:26
- Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.
En la Confesión de 1689
6.1 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Aunque Dios creó al hombre recto y perfecto, y le dio una ley justa, la cual habría sido para vida si el hombre la hubiera guardado, y amenazó su transgresión con la muerte; aun así, el hombre no permaneció mucho tiempo en esta posición de honor; pues Satanás usó la astucia de la serpiente para seducir a Eva, y luego por medio de ella a Adán, quien sin compulsión alguna, al comer del fruto prohibido, transgredió voluntariamente la ley de su creación y el mandamiento que les había sido dado; lo cual agradó a Dios permitir, conforme a Su sabio y santo consejo, habiéndose propuesto ordenarlo para Su gloria.Leer el capítulo con sus pruebas →
6.3 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Siendo ellos la raíz de todo el género humano, y estando por designación de Dios en lugar y representación de toda la humanidad, la culpa del pecado fue imputada y la naturaleza corrompida [fue] transmitida a toda su posteridad, que desciende de ellos por generación ordinaria, siendo ahora concebidos en pecado, y [siendo] por naturaleza hijos de ira, esclavos del pecado, [estando] sujetos a la muerte y a todas las demás miserias ―espirituales, temporales y eternas―, a no ser que el Señor Jesús los libre.Leer el capítulo con sus pruebas →
El pecado como autonomía
Esta definición del pecado da a entender varias observaciones prácticas más. Si el pecado es (negativamente) transgresión de la ley divina, entonces puede describirse (positivamente) como autonomía, es decir, ser o desear ser ley para uno mismo. Es dar por supuesto o desear la independencia de Dios y de su ley.
Una definición liberadora
La definición del pecado que aquí se ofrece es liberadora. La ley de Dios es una ley de libertad (Sal. 119:45; Stg. 1:25; 2:12). Si el pecado es sólo la transgresión de la ley de Dios, entonces no es la transgresión de lo que mi amigo piensa y no es amarme a mí mismo. ¡Qué concepto tan liberador para nuestras conciencias!
¿Es justo que Adán nos represente?
¿Por qué determinó Dios que Adán actuara por todos nosotros? Simplemente porque así le agradó. Alguien puede responder: ‘¡Pero eso no es justo!’ Podemos responder, en primer lugar: ‘¿Quién eres tú para decirle eso a Dios?’ En segundo lugar, podemos preguntar: ‘¿Es justa la justificación por la sola fe y Cristo solo?’ La justificación está construida en el mismo principio de solidaridad, el uno actuando por los muchos.
Las consecuencias
Presta mucha atención a este lenguaje, porque las consecuencias para la humanidad son terribles: hemos sido concebidos en pecado, nuestra naturaleza nos hace hijos de la ira, somos siervos del pecado y estamos sujetos a la muerte y a todos los aspectos de la maldición.