Pregunta 18 de 158
El hombre
¿De qué fueron hechos nuestros primeros padres?
Respuesta
Dios hizo el cuerpo de Adán de la tierra y formó a Eva del cuerpo de Adán (; ).
Leer los 2 textos de prueba (Reina-Valera)
- Génesis 2:7
- Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
- Génesis 2:21-23
- 21Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. 22Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. 23Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
En la Confesión de 1689
4.2 De la Creación
Después que Dios hizo todas las demás criaturas, creó al hombre, varón y hembra, con almas racionales e inmortales, haciéndolos aptos para esa vida para Dios para la cual fueron creados; siendo hechos a imagen de Dios, en conocimiento, justicia y santidad de la verdad; teniendo la ley de Dios escrita en sus corazones, y [teniendo] el poder para cumplirla; sin embargo, con la posibilidad de transgredir, por haber sido dejados a la libertad de su propia voluntad, la cual estaba sujeta a cambio.Leer el capítulo con sus pruebas →
El hombre es la imagen de Dios
No hemos de pensar en la imagen de Dios como un apéndice o atributo del hombre. No deberíamos siquiera hablar del hombre como si poseyera la imagen de Dios. Pues la imagen no es algo que el hombre posea. Es algo que el hombre es. El hombre es la imagen de Dios.
Una imagen distorsionada
La respuesta es, claramente, que es una imagen muy distorsionada de Dios, una réplica muy inexacta. Esa imagen, por tanto, necesita ser renovada en la redención de los hombres (Col. 3:10; Ef. 4:24).
Creados con la ley en el corazón
Cuando Adán y Eva fueron creados, no eran seres moralmente neutros a la espera de ser programados. Más bien, como criaturas portadoras de la imagen divina -conocimiento, justicia y verdadera santidad- se les dio una comprensión interna de la Ley de Dios, la transcripción de Su propia perfección moral (cf. 19.1).