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1693·La común fe
Pregunta 152 de 158
El Juicio final y el mundo venidero

¿Qué les sucede a los incrédulos cuando mueren?

Respuesta

Sus cuerpos vuelven al polvo, pero sus almas van al infierno (; ; ).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Génesis 3:19
Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
Salmos 90:3
Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.
Lucas 16:22-26
22Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

En la Confesión de 1689

31.1 Del estado del hombre después de la muerte y de la resurrección de los muertos
Los cuerpos de los hombres vuelven al polvo después de la muerte y ven corrupción; pero sus almas (que no mueren ni duermen), teniendo una subsistencia inmortal, vuelven inmediatamente a Dios quien las dio. Entonces las almas de los justos son hechas perfectas en santidad, son recibidas en el Paraíso, donde están con Cristo y contemplan el rostro de Dios en luz y gloria; aguardando la plena redención de sus cuerpos; y las almas de los malvados son arrojadas al infierno, donde permanecen en tormento y total oscuridad, reservadas para el Juicio del gran Día. Aparte de estos dos lugares para las almas separadas de sus cuerpos, la Escritura no reconoce ningún otro.
Leer el capítulo con sus pruebas →
No hay purgatorio
La enseñanza de la Confesión en este punto trata de la cuestión del purgatorio. Si no hay un período intermedio entre la muerte misma y la entrada de los justos a la gloria, entonces no existe tal lugar como el purgatorio.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 384.
La muerte sin aguijón
El aguijón de la muerte ha sido quitado para quienes están unidos a Cristo. Estos no mueren en Adán. Mueren en Cristo y, por tanto, su aguijón, su más temido significado, no existe para ellos (1 Ts. 4:14; Ap. 14:13; Ro. 8:37-39).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 383.
Esperando la resurrección
En este estado intermedio, las almas de los creyentes esperan la resurrección final y la plena redención de sus cuerpos, que permanecen en sus tumbas en la tierra.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 31, sección «Resultados inmediatos de la muerte».