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1693·La común fe
Pregunta 142 de 158
La Iglesia

¿En el nombre de quién debe administrarse el bautismo?

Respuesta

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo ().

Leer los 1 textos de prueba (Reina-Valera)
Mateo 28:19
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo

En la Confesión de 1689

29.1 Del bautismo
El bautismo es una ordenanza del Nuevo Testamento, ordenada por Jesucristo, a fin de que sea para el bautizado una señal de su comunión con Él en Su muerte y resurrección, de estar injertado en Él, del perdón de pecados, y de darse a sí mismo a Dios por medio de Jesucristo para vivir y andar en novedad de vida.
Leer el capítulo con sus pruebas →
29.2 Del bautismo
Aquellos que realmente profesan arrepentimiento para con Dios, fe en nuestro Señor Jesús y obediencia a Él son los únicos sujetos legítimos de esta ordenanza.
Leer el capítulo con sus pruebas →
El Nuevo Pacto y los hijos de los creyentes
A menos que estemos dispuestos a decir que la vida y la justicia constituyen la posesión segura e inalienable de todos los hijos de los creyentes, no podemos decir que el Nuevo Pacto se haga con los creyentes y su simiente física.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 125.
El evangelio sin palabras
¿Qué significa el bautismo para la persona bautizada? Williamson responde adecuadamente: ‘El bautismo... expresa simplemente el contenido verbal del Evangelio en forma no verbal’.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 350.
Signo, no sello
El bautismo es un signo. En general, los autores credobautistas no se referían al bautismo como un sello. En su lugar, argumentaban que el don del Espíritu Santo es el sello para los creyentes del nuevo pacto.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 29, sección «Definición de bautismo».
El párrafo bautista
Este párrafo, ausente tanto en CFW como en Savoy, casi no necesita comentario, pues define la característica distintiva de las iglesias bautistas particulares.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 29, sección «Los temas adecuados».
Bautismo de infantes y la Mesa
Históricamente y casi unánimemente, los paidobautistas reformados no han creído ni practicado el dar la Cena del Señor a los niños bautizados. […] La conclusión debería ser que todos los bautizados comieran de la Cena del Señor. ¡Pero los paidobautistas no son consecuentes!
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 356.