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1693·La común fe
Pregunta 85 de 114
El deber que Dios demanda del hombre

¿Qué se demanda en el décimo mandamiento?

Respuesta

El décimo mandamiento demanda un contentamiento pleno con nuestra propia condición (; ), con una actitud espiritual que sea correcta y caritativa para con nuestro prójimo, y todo lo que le pertenezca (; ; ; ).

Leer los 6 textos de prueba (Reina-Valera)
Hebreos 13:5
Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré
1 Timoteo 6:6
Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento
Job 31:29
Si me alegré en el quebrantamiento del que me aborrecía, Y me regocijé cuando le halló el mal
Romanos 12:15
Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
1 Timoteo 1:5
Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida
1 Corintios 13:4-7
4El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece 5no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor 6no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

En la Confesión de 1689

19.5 De la ley de Dios
La ley moral obliga para siempre a todos, tanto a los justificados como a los demás, a que se la obedezca, y no solo en lo referente a la materia contenida en esta, sino también en lo que se refiere a la autoridad de Dios el Creador, quien la dio. Tampoco Cristo, en el evangelio, abroga de ninguna manera esta obligación, sino que la refuerza mucho.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Cristo refuerza la ley moral
Cristo no disuelve esta obligación, sino que la refuerza. Así pues, la ley moral perdura a lo largo de toda la historia redentora: siempre está en vigor.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 19, sección «La perpetuidad de la ley moral».