Pregunta 39 de 114
Lo que el hombre debe creer acerca de Dios
¿Cuáles son los beneficios que, en esta vida, acompañan o se derivan de la justificación, la adopción y la santificación?
Respuesta
Los beneficios que, en esta vida, acompañan o se derivan de la justificación, la adopción y la santificación, son la seguridad del amor de Dios, la paz de conciencia (), el gozo en el Espíritu Santo (), el crecimiento en la gracia () y la perseverancia en ella hasta el fin (; ).
Leer los 5 textos de prueba (Reina-Valera)
- Romanos 5:1-2, 5
- 1Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo 2por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 5y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
- Romanos 14:17
- porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
- Proverbios 4:18
- Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
- 1 Juan 5:13
- Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
- 1 Pedro 1:5
- que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
En la Confesión de 1689
18.1 De la seguridad de la gracia y de salvación
Aunque los que son creyentes solo por un tiempo y otros hombres no regenerados se engañen vanamente con falsas esperanzas y presunciones carnales de estar en el favor de Dios y [en] el estado de salvación, su esperanza perecerá; sin embargo, los que creen verdaderamente en el Señor Jesús y lo aman con sinceridad, esforzándose por andar con toda buena conciencia delante de Él, pueden estar absolutamente seguros en esta vida de que están en el estado de gracia; y pueden regocijarse en la esperanza de la gloria de Dios, esperanza que nunca los desilusionará.Leer el capítulo con sus pruebas →
17.1 De la perseverancia de los santos
Aquellos a quienes Dios ha aceptado en el Amado [y] ha llamado eficazmente y santificado por Su Espíritu y ha dado la preciosa fe de Sus elegidos no pueden caer total ni definitivamente del estado de gracia; sino que ciertamente perseverarán en este hasta el fin y serán salvos eternamente, en vista de que los dones y llamamientos de Dios son irrevocables (por eso Él todavía engendra y nutre en ellos la fe, el arrepentimiento, el amor, el gozo, la esperanza y todas las gracias del Espíritu para inmortalidad), y aunque muchas tormentas e inundaciones se levanten contra ellos y los azoten, aun así, nunca podrán arrancarlos del fundamento y roca al que son sujetados firmemente mediante la fe. A pesar de que, por la incredulidad y las tentaciones de Satanás, la visión perceptible de la luz y el amor de Dios puede que les sea nublada y oscurecida por un tiempo, aun así, Él sigue siendo el mismo y ellos estarán seguros de que serán guardados por el poder de Dios para salvación, donde gozarán de su posesión adquirida, pues están grabados en las palmas de Sus manos y sus nombres han sido escritos en el Libro de la Vida desde toda la eternidad.Leer el capítulo con sus pruebas →
13.3 De la santificación
En dicha guerra, aunque la corrupción remanente prevalezca mucho por un tiempo; aun así, los regenerados vencen mediante la continua provisión de fuerzas por parte del Espíritu santificador de Cristo. Así los santos crecen en la gracia, perfeccionando la santidad en el temor de Dios, prosiguiendo hacia una vida celestial, en obediencia evangélica a todos los mandatos que Cristo, como Cabeza y Rey, les ha prescrito en Su Palabra.Leer el capítulo con sus pruebas →
Una fe que obra
¿Somos santificados por la sola fe? ¿O hay que añadir obras a la fe? La respuesta es que no es cuestión de añadir obras a la fe. Es cuestión de que la fe obre (Gá. 5:6).
El Espíritu da fuerza; el creyente lucha
Este párrafo ofrece una definición del crecimiento que refleja el énfasis de las Escrituras (Filipenses 2.12-13; Romanos 8.13). Equilibra dos verdades importantes: el Espíritu proporciona fuerza santificadora a los creyentes, mientras que estos deben perseguir la obediencia evangélica.
Todos, no la mayoría
La perseverancia de los santos no significa que la mayoría lo logrará o que, en general, los cristianos perseverarán, sino que todo verdadero cristiano ciertamente…
Se puede tener seguridad
Por el contrario, los verdaderos creyentes pueden disfrutar de seguridad. Esta es una muy buena noticia.