Pregunta 21 de 114
Lo que el hombre debe creer acerca de Dios
¿En qué consiste la pecaminosidad del estado en que cayó el hombre?
Respuesta
La pecaminosidad de ese estado en que cayó el hombre consiste en la culpabilidad del primer pecado de Adán, la falta de justicia original y la corrupción de toda su naturaleza, lo cual es comúnmente llamado pecado original, junto con todas las transgresiones actuales que proceden de este ( y siguientes; ; ; ).
Leer los 4 textos de prueba (Reina-Valera)
- Romanos 5:12
- Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
- Efesios 2:1-3
- 1Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados 2en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia 3entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
- Santiago 1:14-15
- 14sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
- Mateo 15:19
- Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
En la Confesión de 1689
6.4 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
De esta corrupción original, por la cual estamos totalmente indispuestos, incapacitados y opuestos a todo bien, y enteramente inclinados a todo mal, proceden todas las transgresiones que nosotros mismos cometemos.Leer el capítulo con sus pruebas →
6.5 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Esta corrupción de la naturaleza permanece durante esta vida en los que son regenerados. Y, aunque [dicha corrupción] sea perdonada y mortificada por medio de Cristo; aun así, tanto esta corrupción de la naturaleza como sus primeras pasiones son verdadera y propiamente pecado.Leer el capítulo con sus pruebas →
Pecamos porque somos malos
Esto significa que pecamos no accidentalmente o en contra de nuestras disposiciones básicamente buenas, sino que pecamos porque somos básicamente malos. Los pecados actuales no son errores o accidentes.
El pecado que permanece en el creyente
Lo que se destaca específicamente en el párrafo es, sin embargo, que las corrupciones de los creyentes son pecaminosas. Esto se afirma, probablemente, en contra de aquellos conocidos en tiempos de los puritanos como ‘antinomianos’. Uno de sus rasgos era enfatizar la gracia e interpretar la doctrina de la justificación hasta el punto de negar que los cristianos pequen o tengan una naturaleza pecaminosa.
Las «primeras mociones» del pecado
Así, la Confesión afirma la doctrina común de las iglesias puritanas. Surgida de nuestra naturaleza pecaminosa, toda manifestación de pecado, ya sea una primera moción o una acción realizada, debe considerarse pecaminosa.