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1693·La común fe
Pregunta 93 de 152
De la Cena del Señor

¿Cómo se abre y se cierra el Reino de los cielos por medio de la predicación del evangelio?

Respuesta

[Se abre el Reino de los cielos] cuando por orden de Cristo se les declara públicamente a todos y cada uno de los fieles que todos sus pecados les son perdonados por Dios, por los méritos de Cristo, tan pronto como ellos abrazan la promesa del evangelio con una fe viva. Pero, por el contrario, [se cierra el Reino de los cielos] cuando se advierte a todos los infieles e hipócritas que en tanto ellos persistan en su maldad, la ira de Dios permanece sobre ellos, [y que] Dios los juzgará conforme a este testimonio del evangelio, en esta vida y también en la venidera. (; ; )

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Job 20:21, 22, 23
21No quedó nada que no comiese; Por tanto, su bienestar no será duradero. 22En el colmo de su abundancia padecerá estrechez; La mano de todos los malvados vendrá sobre él. 23Cuando se pusiere a llenar su vientre, Dios enviará sobre él el ardor de su ira, Y la hará llover sobre él y sobre su comida.
Mateo 16:19
Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.
Juan 12:48
El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

En la Confesión de 1689

26.7 De la Iglesia
A cada una de estas iglesias así reunidas, conforme a Su voluntad declarada en Su Palabra, Él [el Señor Jesús] ha dado todo el poder y autoridad en cualquier sentido necesario para que mantengan el orden en la adoración y la disciplina, las cuales Él ha instituido para que las observen; y también les ha dado mandatos y reglas para el debido y correcto ejercicio y ejecución de esa autoridad.
Leer el capítulo con sus pruebas →
26.12 De la Iglesia
Así como todos los creyentes están obligados a unirse a iglesias locales cuando y donde tengan la oportunidad de hacerlo, todos aquellos que son admitidos a los privilegios de una iglesia también están sujetos a las censuras y al gobierno de la misma, conforme a la regla de Cristo.
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Todo creyente, miembro de una iglesia
El párrafo doce es simple y directo, y afirma dos principios. El primero es simplemente que todos los creyentes están obligados a unirse a las iglesias locales.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 26, sección «El poder de Cristo: El ejercicio de la disciplina».