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1693·La común fe
Pregunta 31 de 152
De Dios el Hijo

Pero, ¿por qué te llaman cristiano?

Respuesta

Porque por medio de la fe soy miembro de Jesucristo y participante de Su unción, para que confiese Su Nombre y también me presente ante Él como sacrificio vivo de gratitud; además, para que luche contra el pecado y Satanás en esta vida con libre y buena conciencia, y después goce de un Reino eterno con Cristo. (; ; ; ; ; ; ; ; ; ; ; ; )

Leer los 13 textos de prueba (Reina-Valera)
Hechos 11:26
Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.
1 Corintios 6:15
¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo.
1 Juan 2:27
Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
Isaías 59:2
pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.
1 Juan 2:28
Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.
Mateo 10:33
Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Romanos 12:1
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
Apocalipsis 5:8
Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos
1 Pedro 2:5
vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
2 Timoteo 2:12
Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará.
Romanos 6:12, 13
12No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias 13ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Apocalipsis 1:6
y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.
1 Timoteo 1:18, 19
18Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia 19manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos

En la Confesión de 1689

8.10 De Cristo el Mediador
Este número y orden de oficios es necesario; pues, por nuestra ignorancia, estamos en necesidad de Su oficio profético; por nuestro alejamiento de Dios y la imperfección del mejor de nuestros servicios, necesitamos Su oficio sacerdotal para reconciliarnos con Dios y presentarnos aceptables a Él; y, por nuestra aversión y total incapacidad para volvernos a Dios, rescatarnos a nosotros mismos y protegernos de nuestros adversarios espirituales, necesitamos Su oficio regio para convencernos, someternos, atraernos, sostenernos, librarnos y preservarnos para Su Reino celestial.
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26.2 De la Iglesia
Todos los que, en todo el mundo, profesan la fe del evangelio y obediencia a Dios por medio de Cristo, conforme al evangelio, que no destruyen su propia profesión mediante algún error que everta el fundamento o conductas contrarias a la santidad, son y pueden ser llamados «santos visibles»; y de los tales deben estar constituidas todas las congregaciones locales.
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El bautismo y la membresía
Cabe señalar que el bautismo no figura como requisito para ser miembro de la Iglesia. Esto se debe a que había diferencias de opinión sobre su relación con la pertenencia.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 26, sección «La relación de lo invisible y lo visible: Santos visibles».