¿Qué necesita creer un cristiano?
Todo lo que se nos promete en el evangelio; la suma de lo cual está brevemente comprendida en los artículos de la fe universal e indubitable de todos los verdaderos cristianos, [artículos que son] llamados comúnmente [E]l Credo: «Creo en Dios el Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra; y en Jesucristo, Su Hijo unigénito, Señor nuestro; que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos; al tercer día resucitó de entre los muertos, ascendió a los cielos [y está sentado a la diestra de Dios el Padre Todopoderoso], de donde vendrá para juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo, y la vida eterna. Amén».
En la Confesión de 1689
14.2 De la fe salvadora
Mediante esta fe, el cristiano cree que es verdad todo lo que está revelado en la Palabra por la autoridad de Dios mismo; y también percibe en esta una excelencia superior a todos los demás escritos y todas las cosas en el mundo. Pues esta declara la gloria de Dios en Sus atributos, la excelencia de Cristo en Su naturaleza y oficios, y el poder y la plenitud del Espíritu Santo en Sus obras y operaciones. Y de esta manera [el cristiano] es capacitado para confiar su alma a la verdad así creída; y también actúa de manera diferente según lo que contiene cada pasaje particular de la Palabra: rindiendo obediencia a los mandatos, temblando ante las amenazas y abrazando las promesas de Dios para esta vida y para la venidera. Pero los actos principales de la fe salvadora están directamente relacionados con Cristo: aceptarlo, recibirlo y descansar solo en Él para la justificación, la santificación y la vida eterna, en virtud del Pacto de Gracia. * Hch 24:14Leer el capítulo con sus pruebas →
La convicción es la prueba del compromiso. Hay muchos en nuestros días que se suponen ser ‘cristianos comprometidos’, los cuales no creen en las grandes verdades del cristianismo: la creación, el pecado, el infierno, o la deidad, expiación o resurrección de Cristo.