Pregunta 17 de 152
De la liberación del hombre
¿Por qué Él debe ser también verdadero Dios?
Respuesta
Para que, por el poder de Su deidad, pueda soportar en Su carne el peso de la ira de Dios, y pueda recuperar para nosotros y [pueda] restaurarnos esa justicia y vida que perdimos. (; ; ; y ; ; )
Leer los 7 textos de prueba (Reina-Valera)
- Isaías 55:3, 8
- 3Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David. 8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
- Hechos 2:24
- al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.
- 1 Pedro 3:18
- Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu
- 1 Juan 1:2
- (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó)
- 1 Juan 4:9, 10
- 9En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
- Hechos 20:28
- Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.
- Juan 3:16
- Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
En la Confesión de 1689
8.2 De Cristo el Mediador
El Hijo de Dios, la segunda Persona en la Santa Trinidad, siendo verdadero y eterno Dios, el resplandor de la gloria del Padre, de una sola y la misma sustancia que Él e igual a Él; que hizo el mundo, [y] quien sostiene y gobierna todas las cosas que ha hecho; cuando vino la plenitud del tiempo, tomó la naturaleza del hombre, con todas sus propiedades esenciales y debilidades comunes, pero sin pecado; siendo concebido por el Espíritu Santo en el seno de la virgen María, al venir el Espíritu Santo sobre ella y cubrirla el poder del Altísimo con Su sombra, así nació de mujer, de la tribu de Judá, de la descendencia de Abraham y de David, conforme a las Escrituras. De modo que dos naturalezas enteras, perfectas y distintas se unieron inseparablemente en una sola Persona; sin conversión, composición ni confusión; Persona que es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre; pero [es] un solo Cristo, el único Mediador entre Dios y el hombre.Leer el capítulo con sus pruebas →
8.3 De Cristo el Mediador
El Señor Jesús, en Su naturaleza humana así unida a la divina, en la Persona del Hijo, fue santificado, y ungido con el Espíritu Santo sin medida; teniendo en Él todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento; en quien agradó al Padre que habitara toda la plenitud. A fin de que siendo santo, inocente, inmaculado y lleno de gracia y de verdad, estuviera enteramente equipado para ejercer el oficio de Mediador y Fiador; oficio que no tomó por Sí mismo, sino que fue llamado a este por Su Padre; quien también puso toda autoridad y juicio en Su mano, y le dio mandamiento para ejercerlo.Leer el capítulo con sus pruebas →
¿Quién es Jesucristo?
Un cristiano puede no dar una respuesta sencilla a la pregunta: ‘¿Quién es Jesucristo?’ Debe decir que es Dios; pero no sólo debe decir eso. Debe decir también que es hombre.
«De su sustancia» y la carne celestial
Tenemos que notar que 2CFL omite una frase importante incluida en CFW y Savoy-de su sustancia-y en su lugar añade una larga declaración, parcialmente extraída del artículo nueve de 1CFL. […] La cristología hoffmannita sostenía que Cristo no tomó su humanidad de María, sino que Jesús trajo la carne celestial del cielo a la tierra "como una perla del rocío celestial en una concha".
Verdadero hombre
Cuando la Confesión utiliza el lenguaje de las enfermedades comunes habla de todas las realidades que experimentamos como humanos: Estaba cansado, tenía hambre, tenía sed. De niño habría tenido que aprender a sujetar un instrumento para aprender a escribir los caracteres del alfabeto hebreo (o arameo).