Pregunta 21 de 114
El pecado y la caída
¿En qué consiste la pecaminosidad del estado en que cayó el hombre?
Respuesta
La pecaminosidad de ese estado en que cayó el hombre consiste en la culpabilidad del primer pecado de Adán, la falta de justicia original y la corrupción de toda su naturaleza, lo cual es comúnmente llamado pecado original, junto con todas las transgresiones actuales34 que proceden de este.
Exposición de Beddome
Cada parte de la respuesta, desarrollada en preguntas y respuestas con su prueba bíblica.
- ¿Ha introducido el pecado de Adán a toda la humanidad en un estado de culpabilidad? Sí.
«Porque [...] por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores» —
- ¿Se manifiesta esto en el caso de aquellos que nunca cometieron un pecado actual? Sí, porque
«la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán» —
- ¿Es habitual que Dios impute así los pecados de los padres sobre los hijos? Sí, Él
«castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos» —
- ¿Y es Él justo al hacerlo? Sí.
«No hay injusticia en Él» —
- ¿Nos ha privado el pecado de nuestra justicia original? Sí, Estamos
«lejos de la justicia» —
- ¿No quedan [en nosotros] remanentes de la justicia original? No.
«En mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno» —
- ¿Estamos incapacitados por causa de esto para [cumplir] el deber? Sí.
«Porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no» —
- ¿Y [estamos] alejados del deber [por esta causa]? Sí.
«Se han apartado de mí todos ellos» —
- ¿Está corrompida37 la naturaleza del hombre por la Caída? Sí.
«Todos nosotros somos como el inmundo» —
- ¿Se extiende esta contaminación tanto al hombre interior como al exterior? Sí, Es una
«inmundicia de la carne y del espíritu» —
- ¿Se extiende [esta contaminación] a todas las facultades del hombre interior? Sí.
«Su mente como su conciencia están corrompidas» —
- ¿[Se extiende esta contaminación] a todos los miembros del hombre exterior? Sí, porque
«[presentamos nuestros] miembros como esclavos a la impureza y a la iniquidad» —
- ¿Ahora cometemos pecado de forma natural? Sí.
«[Bebemos] como agua la iniquidad» —
- ¿Nos deleitamos en el pecado? Sí.
«[Es] dulce en [nuestra] boca» —
- ¿Es este el caso de los niños pequeños? Sí, porque
«la necedad está ligada al corazón del niño» —
- ¿Y [es este el caso] de toda la humanidad? Sí, porque
«todo el mundo yace bajo el poder del maligno» —
- ¿Es la naturaleza corrupta contraria al ser y las perfecciones de Dios? Sí, porque
«la mente puesta en la carne es enemiga de Dios» —
- ¿[Es la naturaleza corrupta contraria] a la ley de Dios? Sí.
«Porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo» —
- ¿[Es la naturaleza corrupta contraria] a la gracia de Dios? Sí.
«Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, pues éstos se oponen el uno al otro» —
- ¿Y son las acciones de los peores hombres una copia del corazón de los mejores? Sí, porque
«como el agua refleja el rostro, así el corazón del hombre refleja al hombre» —
Leer los 18 textos de prueba (Reina-Valera)
- Romanos 5:19
- Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
- Romanos 5:14
- No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.
- Éxodo 20:5
- No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen
- Juan 7:13
- Pero ninguno hablaba abiertamente de él, por miedo a los judíos.
- Isaías 46:2
- Fueron humillados, fueron abatidos juntamente; no pudieron escaparse de la carga, sino que tuvieron ellos mismos que ir en cautiverio.
- Romanos 7:18
- Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
- Ezequiel 14:5
- para tomar a la casa de Israel por el corazón, ya que se han apartado de mí todos ellos por sus ídolos.
- Isaías 64:6
- Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
- 2 Corintios 7:1
- Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
- Tito 1:15
- Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.
- Romanos 6:19
- Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.
- Job 15:16
- ¿Cuánto menos el hombre abominable y vil, Que bebe la iniquidad como agua?
- Job 20:12
- Si el mal se endulzó en su boca, Si lo ocultaba debajo de su lengua
- Proverbios 22:15
- La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.
- 1 Juan 5:19
- Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
- Romanos 8:7
- Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden
- Gálatas 5:17
- Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
- Proverbios 27:19
- Como en el agua el rostro corresponde al rostro, Así el corazón del hombre al del hombre.
En la Confesión de 1689
6.4 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
De esta corrupción original, por la cual estamos totalmente indispuestos, incapacitados y opuestos a todo bien, y enteramente inclinados a todo mal, proceden todas las transgresiones que nosotros mismos cometemos.Leer el capítulo con sus pruebas →
6.5 De la Caída del hombre, del pecado y su castigo
Esta corrupción de la naturaleza permanece durante esta vida en los que son regenerados. Y, aunque [dicha corrupción] sea perdonada y mortificada por medio de Cristo; aun así, tanto esta corrupción de la naturaleza como sus primeras pasiones son verdadera y propiamente pecado.Leer el capítulo con sus pruebas →
Pecamos porque somos malos
Esto significa que pecamos no accidentalmente o en contra de nuestras disposiciones básicamente buenas, sino que pecamos porque somos básicamente malos. Los pecados actuales no son errores o accidentes.
El pecado que permanece en el creyente
Lo que se destaca específicamente en el párrafo es, sin embargo, que las corrupciones de los creyentes son pecaminosas. Esto se afirma, probablemente, en contra de aquellos conocidos en tiempos de los puritanos como ‘antinomianos’. Uno de sus rasgos era enfatizar la gracia e interpretar la doctrina de la justificación hasta el punto de negar que los cristianos pequen o tengan una naturaleza pecaminosa.
Las «primeras mociones» del pecado
Así, la Confesión afirma la doctrina común de las iglesias puritanas. Surgida de nuestra naturaleza pecaminosa, toda manifestación de pecado, ya sea una primera moción o una acción realizada, debe considerarse pecaminosa.