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1693·La común fe
Pregunta 103 de 114
La Cena del Señor

¿Quiénes son los sujetos adecuados de esta ordenanza?

Respuesta

Quienes hayan sido bautizados por una profesión personal de su fe en Jesucristo y arrepentimiento de obras muertas.

Exposición de Beddome

Cada parte de la respuesta, desarrollada en preguntas y respuestas con su prueba bíblica.

  1. ¿Pueden venir todos a la Cena del Señor? No.
    «No está bien tomar el pan de los hijos, y echárselo a los perrillos» —
  2. ¿Pueden venir los que estén preparados? Sí.
    «Consagraos y venid conmigo al sacrificio» —
  3. ¿habrá algunos intrusos aun con todo nuestro cuidado? Sí.
    «“Amigo, ¿cómo entraste aquí?”» —
  1. ¿Son los creyentes bautizados sujetos apropiados para esta ordenanza? Sí.
    «Los que […] fueron bautizados […] se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan» —
  2. ¿Deberían profesar su fe? Sí.
    «Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se confiesa para salvación» —
  3. ¿[Debería] estar acompañada de arrepentimiento esta fe de ellos? Sí, porque leemos acerca de
    «el fundamento del arrepentimiento de obras muertas y de la fe hacia Dios» —
  4. ¿Y [debería] demostrarse en una buena conducta? Sí.
    «Os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es […] borracho, o estafador; con ese, ni siquiera comáis» —
  1. ¿Pueden ser admitidos los creyentes débiles {a la Cena}? Sí.
    «Aceptad al que es débil en la fe» —
  2. ¿[Pueden ser admitidos] los transgresores arrepentidos? Sí.
    «Restauradlo en un espíritu de mansedumbre» —
  3. ¿Y en todos los casos difíciles deberíamos más bien pecar de caritativos? Sí, porque el amor
    «todo lo cree, todo lo espera» —
Leer los 10 textos de prueba (Reina-Valera)
Mateo 15:26
Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.
1 Samuel 16:5
El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio.
Mateo 22:12
Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.
Hechos 2:41
Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.
Romanos 10:10
Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
Hebreos 6:1
Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios
1 Corintios 5:11
Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis.
Romanos 14:1
Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.
Gálatas 6:1
Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
1 Corintios 13:7
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

En la Confesión de 1689

30.8 De la Cena del Señor
Todos los ignorantes e impíos, como no son aptos para gozar de la comunión con Cristo, son ―por tanto― indignos de la Mesa del Señor; y ―mientras permanezcan como tales― no pueden participar de estos santos misterios ni pueden ser admitidos en estos sin [que esto sea un] gran pecado contra Él. Es más, todo aquel que reciba estos misterios indignamente es culpable del cuerpo y de la sangre del Señor, pues come y bebe juicio para sí.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Guardar la Mesa
Estas verdades bíblicas requieren que rechacemos una ‘comunión abierta’. Esta es la práctica de abrir la Mesa a todos los que deseen participar.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 374.