Pregunta 43 de 82
La ley de Dios
¿Qué requiere el primer mandamiento?
Respuesta
El primer mandamiento requiere que conozcamos () y reconozcamos que Dios es el único Dios verdadero, y Dios nuestro (), y que por consiguiente lo adoremos y glorifiquemos ().
Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
- 1 Crónicas 28:9
- Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.
- Deuteronomio 26:17
- Has declarado solemnemente hoy que Jehová es tu Dios, y que andarás en sus caminos, y guardarás sus estatutos, sus mandamientos y sus decretos, y que escucharás su voz.
- Mateo 4:10
- Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.
En la Confesión de 1689
22.1 De la adoración religiosa y el día de reposo
La luz de la naturaleza muestra que hay un Dios que tiene señorío y soberanía sobre todo; [que] es justo, bueno y hace el bien a todos; por lo tanto, debe ser temido, amado, alabado, invocado, se debe confiar en Él y debe ser servido con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas. Pero la manera aceptable de adorar al Dios verdadero está instituida por Él mismo; y [está] tan delimitada por Su propia voluntad revelada que no puede ser adorado conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres ni las sugerencias de Satanás, [ni] por medio de ninguna representación visible, ni de ninguna otra manera no prescrita en las Santas Escrituras.Leer el capítulo con sus pruebas →
22.2 De la adoración religiosa y el día de reposo
La adoración religiosa debe tributarse a Dios el Padre, Hijo y Espíritu Santo, y solo a Él ; no a ángeles, ni a santos, ni a ninguna otra criatura; y desde la Caída, no [debe tributarse] sin un Mediador, ni por la mediación de ningún otro, sino solo [por medio de] Cristo.Leer el capítulo con sus pruebas →
El principio regulador
G.I. Williamson expresa provechosa y popularmente el principio ejemplificado en la Confesión: ‘Lo que se manda es correcto, y lo que no se manda es erróneo’.
¿Por qué tanta ligereza en el culto?
Con este amplio apoyo bíblico, ¿por qué son los hombres tan indulgentes en su adoración? Es porque el Dios de los hombres modernos no es un Dios que ha de ser temido.