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1693·La común fe
Pregunta 33 de 82
La aplicación de la redención

¿Qué es la adopción?

Respuesta

La adopción es un acto de la gracia de Dios (), por el cual somos contados entre los salvos y tenemos derecho a todos los privilegios de los hijos de Dios (; ).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
1 Juan 3:1
Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.
Juan 1:12
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios
Romanos 8:17
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

En la Confesión de 1689

12.1 De la adopción
A todos aquellos que son justificados, Dios se dignó conceder (en Su único Hijo Jesucristo y por causa de Él) el hacerlos partícipes de la gracia de la adopción; por la cual son incluidos en el número de los hijos de Dios y gozan de sus libertades y privilegios; tienen Su Nombre escrito sobre ellos, reciben el Espíritu de adopción, tienen entrada al Trono de la gracia con confianza, son capacitados para clamar: «¡Abba! ¡Padre!», son objetos de compasión, son protegidos, provistos y disciplinados por Él como por un padre; pero nunca son desechados; sino que son sellados para el día de la redención y heredan las promesas como herederos de la salvación eterna.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Qué es la adopción
La adopción es un cambio en la posición legal de esclavo a la de hijo de Dios que tiene lugar por fe en el momento de la unión con Cristo, pero que se revelará públicamente en la resurrección.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 175.
Todo es gracia
Al leer y considerar estos dones, debemos recordar que todos son de gracia. Las bendiciones de la salvación nunca son recompensas por buen comportamiento, ni son salarios debidos por servicios prestados. Son dones, surgidos de la complacencia de Dios.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 12, sección «Las bendiciones de la adopción».
La disciplina del Padre
La mano castigadora del Padre no indica en modo alguno separación de la familia en la que han sido acogidos. Al contrario, esta disciplina divina demuestra que son amados y que nunca serán desechados.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 12, sección «Las bendiciones de la adopción».