Pregunta 25 de 82
Cristo, el Redentor
¿Cómo cumple Cristo el oficio de Rey?
Respuesta
Cristo cumple el oficio de rey al sujetarnos a sí mismo (), al gobernarnos y defendernos (; ) y al restringir y vencer a todos sus enemigos y los nuestros.
Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
- Salmo 110:3
- Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora Tienes tú el rocío de tu juventud.
- Mateo 2:6
- Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel.
- 1 Corintios 15:25
- Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.
En la Confesión de 1689
8.10 De Cristo el Mediador
Este número y orden de oficios es necesario; pues, por nuestra ignorancia, estamos en necesidad de Su oficio profético; por nuestro alejamiento de Dios y la imperfección del mejor de nuestros servicios, necesitamos Su oficio sacerdotal para reconciliarnos con Dios y presentarnos aceptables a Él; y, por nuestra aversión y total incapacidad para volvernos a Dios, rescatarnos a nosotros mismos y protegernos de nuestros adversarios espirituales, necesitamos Su oficio regio para convencernos, someternos, atraernos, sostenernos, librarnos y preservarnos para Su Reino celestial.Leer el capítulo con sus pruebas →
26.4 De la Iglesia
La Cabeza de la Iglesia es el Señor Jesucristo, quien por designación del Padre está investido de una manera suprema y soberana con toda autoridad para el llamamiento, institución, orden o gobierno de la Iglesia. No puede el Papa de Roma ser cabeza de esta en ningún sentido, sino que él es ese anticristo, ese hombre de pecado e hijo de perdición, que se exalta en la Iglesia contra Cristo y contra todo lo que se llama Dios; a quien el Señor destruirá con el resplandor de Su venida.Leer el capítulo con sus pruebas →
«Ese» anticristo
Debe notarse que la frase designa al papa como ese Anticristo, no "el" Anticristo. […] A diferencia de las interpretaciones romanas, entre los protestantes, el Anticristo no era identificado como un individuo, sino como una designación de un sistema dominado por hombres.