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1693·La común fe
Pregunta 56 de 158
El Pacto de Gracia

¿Permaneció Jesús en el sepulcro?

Respuesta

No. Resucitó del sepulcro al tercer día después de Su muerte (; ; ).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Mateo 28:5-7
5Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. 6No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. 7E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho.
Marcos 16:4-7
4Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande. 5Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. 6Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron. 7Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.
Lucas 24:1-9
1El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás.

En la Confesión de 1689

8.4 De Cristo el Mediador
Este oficio fue asumido por el Señor Jesús con la mayor voluntad, y para poder desempeñarlo, nació bajo la ley y la cumplió perfectamente, y padeció el castigo que nos correspondía ―el cual debíamos haber llevado y padecido― siendo hecho pecado y maldición por nosotros. Soportando gravísimas penas en Su alma; y dolorosísimos padecimientos en Su cuerpo; fue crucificado y murió, y permaneció en el estado de los muertos; pero no vio corrupción. Al tercer día resucitó de entre los muertos con el mismo cuerpo en que padeció; con el que también ascendió al Cielo. Allí está sentado a la diestra de Su Padre, intercediendo; y regresará para juzgar a los hombres y a los ángeles en el fin del mundo.
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8.5 De Cristo el Mediador
El Señor Jesús, por Su perfecta obediencia y el sacrificio de Sí mismo que ofreció a Dios una sola vez por medio del Espíritu eterno, ha satisfecho plenamente la justicia de Dios, ha conseguido la reconciliación y ha adquirido una herencia eterna en el Reino de los cielos para todos aquellos que el Padre le ha dado.
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¿Quién mató a Cristo?
¿Qué hay en el carácter de Dios que hizo necesaria la expiación de Cristo? Es su justicia (Ro. 3:26; Gá. 4:4; Ro. 8:3; Gá. 3:13; 2 Co. 5:21; 1 Co. 15:56). No fue Pilato, o los judíos o Satanás quien mató a Cristo. Fue Dios. Fue la justicia divina.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 137.