Saltar al contenido
1693·La común fe
Pregunta 154 de 158
El Juicio final y el mundo venidero

¿Qué les sucederá a los creyentes en el día del Juicio?

Respuesta

Irán a la vida eterna y recibirán plenitud de gozo y gloria con recompensas eternas, en la presencia del Señor en los Cielos nuevos y la Tierra nueva (; ; ; Judas 24).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Mateo 25:31-40
31Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.
1 Corintios 1:7-8
7de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; 8el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.
2 Timoteo 4:7-8
7He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

En la Confesión de 1689

32.1 Del Juicio final
Dios ha establecido un Día en el cual juzgará al mundo en justicia, por medio de Jesucristo, a quien el Padre ha dado toda autoridad y juicio; Día en el cual no solo serán juzgados los ángeles apóstatas; sino que también todas las personas que hayan vivido sobre la tierra comparecerán ante el Tribunal de Cristo para dar cuenta de sus pensamientos, palabras y obras, y para ser recompensados de acuerdo con lo que hayan hecho estando en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Misericordia y justicia en aquel Día
Leer el capítulo con sus pruebas →
32.2 Del Juicio final
El fin para el cual Dios estableció este Día es la manifestación de la gloria de Su misericordia en la salvación eterna de los elegidos; y [la manifestación] de Su justicia en la condenación eterna de los réprobos, quienes son malvados y desobedientes. Porque entonces irán los justos a la vida eterna y recibirán esa plenitud de gozo y gloria con recompensa eterna en la presencia del Señor; pero los malvados, quienes no conocen a Dios ni obedecen el evangelio de Jesucristo, serán arrojados a los tormentos eternos y sufrirán el castigo de eterna destrucción, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de Su poder.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Una escatología sobria
En esta última unidad, la enseñanza de la Confesión es prudente y reservada, aunque expresa su acuerdo sobre cuestiones fundamentales. Se centra en las cuestiones específicas de la muerte, la resurrección y el juicio final…
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 31, sección «Del estado del hombre después de la muerte y de la resurrección de la muerte».
El castigo eterno
Cualquier doctrina del amor de Dios que termina por dudar o negar la doctrina del castigo eterno es una doctrina falsa.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 426.