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1693·La común fe
Pregunta 11 de 158
La Divinidad

¿Puede Dios hacer todas las cosas?

Respuesta

Sí. Dios puede hacer toda Su santa voluntad (; ; ).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Jeremías 32:17
¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;
Lucas 1:37
porque nada hay imposible para Dios.
Efesios 1:11
En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad

En la Confesión de 1689

2.1 De Dios y de la Santa Trinidad
El Señor nuestro Dios es un solo y único Dios vivo y verdadero; cuya subsistencia está en Él mismo y es de Él mismo, infinito en ser y perfección, cuya esencia no puede ser comprendida por nadie más que por Él mismo; [es] espíritu purísimo, invisible, sin cuerpo, partes ni pasiones, el único que tiene inmortalidad y habita en luz inaccesible, quien es inmutable, inmenso, eterno, incomprensible, todopoderoso, infinito en todos los sentidos, santísimo, sapientísimo, libérrimo, absolutísimo, que obra todas las cosas conforme al consejo de Su inmutable y justísima voluntad, para Su gloria, [que es] amantísimo, graciabilísimo, misericordiosísimo, longanísimo, abundantísimo en bondad y verdad, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, [que es] remunerador de los que le buscan con diligencia, pero también justísimo y terribilísimo en Sus juicios, que aborrece todo pecado, y que de ninguna manera dará por inocente al culpable.
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2.2 De Dios y de la Santa Trinidad
Puesto que Dios tiene en Sí mismo y de Sí mismo toda vida, gloria, bondad y bienaventuranza, es el único todosuficiente en Sí mismo y para Sí mismo, pues no tiene necesidad de ninguna de las criaturas que ha hecho ni deriva gloria alguna de ellas, sino que solamente manifiesta Su gloria en ellas, por medio de ellas, hacia ellas y sobre ellas; Él es la única fuente de todo ser, de quien, por medio de quien y para quien son todas las cosas, y tiene soberanísimo dominio sobre todas las criaturas para hacer por medio de ellas, para ellas o sobre ellas todo lo que le agrade. Todas las cosas están al descubierto y desnudas ante Sus ojos, Su conocimiento es infinito, infalible e independiente de la criatura, de modo que para Él no hay nada contingente o incierto. Es santísimo en todos Sus consejos, en todas Sus obras y en todos Sus mandatos. A Él se le debe , por parte de los ángeles y los hombres, toda adoración, servicio u obediencia que como criaturas deben al Creador, y cualquier cosa adicional que a Él le agrade requerir de ellos.
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«El Señor nuestro Dios»
En primer lugar, el párrafo comienza con una afirmación personalizada sobre Dios: Él es nuestro. Esto sirve como una llamada inmediata a la adoración, ya que las doctrinas que se van a expresar son intentos de resumir lo que la Biblia enseña sobre Aquel que ama y salva a Su pueblo.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 2, sección «El único Dios verdadero».
Con reverencia y temor
Nuestros padres comprendieron que cualquier contemplación de Dios debe hacerse con reverencia y temor. Nuestro Señor Trino no es un espécimen de laboratorio para ser diseccionado y examinado. No podemos tratarle así. Es más bien un Dios glorioso que se nos ha revelado a Su manera.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 2, sección «De Dios y la santísima trinidad».
El dominio de Dios
Por esta razón, Dios tiene dominio. No es algo que se le haya dado, ni siquiera algo que Él tome. Es suyo en virtud de su propia existencia. Él es el creador, el alfarero, y sus criaturas son simplemente sus súbditos. Ni más ni menos. Tiene derecho a hacer con ellas lo que le plazca.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 2, sección «Las relaciones exteriores de Dios».