Pregunta 54 de 114
El deber que Dios demanda del hombre
¿Cuál es el segundo mandamiento?
Respuesta
El segundo mandamiento es: «No te harás ídolo, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adorarás ni los servirás; porque yo, el SEÑOR tu Dios, soy Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y muestro misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos» ().
Leer los 1 textos de prueba (Reina-Valera)
- Éxodo 20:4-6
- 4No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen 6y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
En la Confesión de 1689
22.1 De la adoración religiosa y el día de reposo
La luz de la naturaleza muestra que hay un Dios que tiene señorío y soberanía sobre todo; [que] es justo, bueno y hace el bien a todos; por lo tanto, debe ser temido, amado, alabado, invocado, se debe confiar en Él y debe ser servido con todo el corazón, con toda el alma y con todas las fuerzas. Pero la manera aceptable de adorar al Dios verdadero está instituida por Él mismo; y [está] tan delimitada por Su propia voluntad revelada que no puede ser adorado conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres ni las sugerencias de Satanás, [ni] por medio de ninguna representación visible, ni de ninguna otra manera no prescrita en las Santas Escrituras.Leer el capítulo con sus pruebas →
El principio regulador
G.I. Williamson expresa provechosa y popularmente el principio ejemplificado en la Confesión: ‘Lo que se manda es correcto, y lo que no se manda es erróneo’.
¿Por qué tanta ligereza en el culto?
Con este amplio apoyo bíblico, ¿por qué son los hombres tan indulgentes en su adoración? Es porque el Dios de los hombres modernos no es un Dios que ha de ser temido.