Saltar al contenido
1693·La común fe
Pregunta 36 de 114
Lo que el hombre debe creer acerca de Dios

¿Qué es la justificación?

Respuesta

La justificación es un acto de la libre gracia de Dios en el que él perdona todos nuestros pecados (; ), y nos acepta como justos ante sus ojos (), solo por la justicia de Cristo que nos es imputada (), y que recibimos solo por la fe (; ).

Leer los 6 textos de prueba (Reina-Valera)
Romanos 3:24-25
24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados
Romanos 4:6-8
6Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras 7diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados son cubiertos. 8Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.
2 Corintios 5:19, 21
19que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 21Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Romanos 5:17-19
17Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. 18Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. 19Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.
Gálatas 2:16
sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
Filipenses 3:9
y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe

En la Confesión de 1689

11.1 De la justificación
A quienes Dios llama eficazmente, Él también los justifica libre y gratuitamente, no infundiéndoles justicia, sino perdonando sus pecados y considerando y aceptando sus personas como justas; no por nada que haya sido obrado en ellos o hecho por ellos, sino solo por causa de Cristo; no imputándoles la fe misma, ni el acto de creer, ni otra obediencia evangélica alguna como su justicia; sino imputándoles la obediencia activa de Cristo a toda la ley y la obediencia pasiva [de Cristo] en Su muerte como su completa y única justicia, recibiendo ellos a Cristo y descansando en Él y en Su justicia mediante la fe; la cual no tienen de sí mismos, sino que es don de Dios.
Leer el capítulo con sus pruebas →
11.2 De la justificación
La fe que así recibe a Cristo y reposa en Él y en Su justicia es el único instrumento de justificación. Sin embargo, no está sola en la persona justificada, sino que siempre va acompañada de todas las demás gracias salvadoras; y de ningún modo es una fe muerta, sino que obra por amor.
Leer el capítulo con sus pruebas →
El artículo de la iglesia
La conocida observación, frecuentemente atribuida a Martín Lutero, de que la justificación es el artículo de una iglesia en pie o en decadencia, es ciertamente cierta. […] Más que ninguna otra doctrina, distinguió a las iglesias de la Reforma de Roma.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 11, sección «De justificación».
La fe que posee a Cristo
… la fe de que está hablando Pablo en Romanos 4:5 no es la fe en sí misma, sino la fe que posee a Cristo. Hablamos de que un anillo vale una gran cantidad de dinero, si bien no es la banda lo que es tan valioso, sino el diamante incrustado en el anillo.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, pp. 163–164.
Sola fe, pero no una fe sola
Somos justificados por la sola fe, pero no por una fe que está sola (Gá. 5:6; Stg. 2:17,22,26).
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 166.