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1693·La común fe
Pregunta 23 de 114
Lo que el hombre debe creer acerca de Dios

¿Dejó Dios que toda la humanidad pereciera en el estado de pecado y miseria?

Respuesta

Dios, habiendo elegido a algunos para vida eterna, por su puro beneplácito, desde toda la eternidad (), hizo un pacto de gracia para liberarlos del estado de pecado y miseria, e introducirlos en un estado de salvación por medio de un Redentor (; ).

Leer los 3 textos de prueba (Reina-Valera)
Efesios 1:4-5
4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad
Romanos 3:20-22
20ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. 21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia
Gálatas 3:21-22
21¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. 22Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.

En la Confesión de 1689

7.2 Del pacto de Dios
Además, al haberse colocado el hombre bajo la maldición de la ley por su Caída, agradó al Señor hacer un pacto de gracia, en el cual libre y gratuitamente ofrece vida y salvación por Jesucristo a los pecadores, requiriéndoles fe en Él para ser salvos; y prometiendo dar Su Espíritu Santo a todos aquellos que están ordenados a vida eterna, con el fin de darles la disposición y capacidad para creer.
Leer el capítulo con sus pruebas →
7.3 Del pacto de Dios
Este pacto es revelado en el evangelio; primeramente a Adán en la promesa de salvación por la Simiente de la mujer, y después, mediante pasos adicionales hasta completarse su plena revelación en el Nuevo Testamento; y tiene su fundamento en aquella transacción del Pacto Eterno que hubo entre el Padre y el Hijo acerca de la redención de los elegidos; y solo por la gracia de este pacto es que todos los que en cualquier tiempo han sido salvos de entre la posteridad del Adán caído han obtenido vida y una bienaventurada inmortalidad; pues ahora el hombre es totalmente incapaz de hacerse aceptable para Dios bajo aquellos términos en los que estuvo Adán en su estado de inocencia. * 2Tim 1:9; Tit 1:2
Leer el capítulo con sus pruebas →
Un pacto para pecadores
Es asombroso considerar que nosotros somos los objetos de esta maravillosa gracia: no son los justos, sino los pecadores. ¿Y qué requiere Dios de ellos? Fe.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 7, sección «La complicación del pecado».
Los pactos, fases de una misma planta
La unidad orgánica de los pactos significa que dependen y surgen los unos de los otros. Los pactos divinos no son entes independientes. Son todos fases en el crecimiento de la misma planta.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 113.
Una confesión más histórica
La Confesión Bautista es más completa que cualquiera de las declaraciones confesionales paedobaptistas. Incluye la totalidad de la historia redentora. Esto no debería sorprendernos; de hecho, deberíamos esperarlo…
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 7, sección «La Revelación de la Alianza».
El Nuevo Pacto y los hijos de los creyentes
A menos que estemos dispuestos a decir que la vida y la justicia constituyen la posesión segura e inalienable de todos los hijos de los creyentes, no podemos decir que el Nuevo Pacto se haga con los creyentes y su simiente física.
Samuel E. Waldron, Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, Evangelical Press, 1997, p. 125.