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1693·La común fe
Pregunta 112 de 114
La oración y el Padrenuestro

¿Qué oramos en la quinta petición?

Respuesta

En la quinta petición, que es: «Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores», oramos que Dios, por causa de Cristo, perdone gratuitamente todos nuestros pecados, lo cual se nos anima a pedir aún más porque, por Su gracia, se nos capacita para perdonar de corazón a otros.

Exposición de Beddome

Cada parte de la respuesta, desarrollada en preguntas y respuestas con su prueba bíblica.

  1. ¿Es el pecado una deuda? Sí.
    «Cierto prestamista tenía dos deudores» —
  2. ¿Es una gran deuda? Sí.
    «Son diez mil talentos» —
  3. ¿Es una deuda que va en aumento? Sí, porque añadimos
    «pecado sobre pecado» —
  4. ¿Lleva Dios una cuenta exacta de esta deuda? Sí.
    «Sellada está en un saco mi transgresión, y tienes cubierta mi iniquidad» —
  5. ¿Y pedirá cuentas por ello? Sí.
    «Cualquiera que no oiga […] yo mismo le pediré cuenta» —
  1. ¿Tendemos a pensar que podemos pagar esta deuda? Sí.
    «“Ten paciencia conmigo y te pagaré”» —
  2. ¿realmente podemos hacerlo? No.
    «No teniendo ellos con qué pagar» —
  3. ¿Tenemos algún amigo en la tierra que pueda pagarla por nosotros? No.
    «Llama ahora, ¿habrá quién te responda?; ¿Y a cuál de los santos te volverás?» —
  4. ¿hay en el Cielo un amigo que puede hacerlo? Sí, Jesucristo, quien
    «es la propiciación por nuestros pecados» —
  1. ¿Perdona Dios las deudas? Sí.
    «En Ti hay perdón» —
  2. ¿Las perdona gratuitamente? Sí.
    «El perdón de nuestros pecados es según las riquezas de Su gracia» —
  3. ¿[Las perdona] de una manera total? Sí.
    «Habiéndonos perdonado todos los delitos» —
  4. ¿Y de manera definitiva? Sí.
    «No recordaré más su pecado» —
  1. ¿Deberíamos orar entonces por el perdón de nuestras deudas? Sí.
    «No entres en juicio con tu siervo» —
  2. ¿Deberíamos orar para que Dios perdone {lit. remita} el castigo presente por el pecado? Sí.
    «Perdona, te ruego, la iniquidad de este pueblo […] así como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí» —
  3. ¿[Deberíamos orar] para que Él nos libre de Su eterna ira por causa del pecado? Sí.
    «Le diré a Dios: “No me condenes”» —
  4. ¿Y para que Él nos restituya el consuelo divino, perdido por causa del pecado? Sí.
    «Restitúyeme el gozo de tu salvación, y sostenme con un espíritu de poder» —
  1. ¿Deberíamos orar por el perdón del pecado de una manera sentida? Sí, Como el publicano que se golpeaba el pecho, diciendo:
    «“Dios, ten piedad de mí, pecador”» —
  2. ¿[Deberíamos orar] con sinceridad? Sí.
    «Presta oído a mi oración, que no es de labios engañosos» —
  3. ¿[Deberíamos orar] de una manera importuna? Sí.
    «¡Oh Señor, escucha! ¡Señor, perdona!» —
  4. ¿[Deberíamos orar] de una manera argumentativa? Sí.
    «¿Por qué no perdonas mi transgresión y quitas mi iniquidad?» —
  5. ¿Podemos alegar aquí la bondad de la naturaleza de Dios? Sí.
    «Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador» —
  6. ¿[Podemos alegar aquí] lo grande de nuestras transgresiones? Sí.
    «Perdona mi iniquidad, porque es grande» —
  7. ¿Y la gloria de Su nombre? Sí.
    «Perdona nuestros pecados por amor de tu nombre» —
  8. ¿deberíamos alegar el mérito y la expiación de Cristo? Sí.
    «Mira, oh Dios, escudo nuestro, y contempla el rostro de tu ungido» —
  1. ¿Deberíamos perdonar a los que nos han ofendido? Sí.
    «Soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros» —
  2. ¿Deberíamos hacerlo con liberalidad? Sí.
    «“¿No deberías tú también haberte compadecido de tu consiervo, así como yo me compadecí de ti?”» —
  3. ¿[Deberíamos hacerlo] de todo corazón? Sí.
    «. Cada uno de nosotros debe perdonar de corazón la ofensa de nuestros hermanos» —
  4. ¿[Deberíamos hacerlo] de una manera total? Sí.
    «Ningún agravio me habéis hecho» —
  5. ¿[Deberíamos hacerlo] de forma inmediata? Sí.
    «Ve, reconcíliate […] con tu hermano» —
  6. ¿[Deberíamos hacerlo] una y otra vez? Sí.
    «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete» —
  7. ¿Y debemos no solo perdonar, sino también olvidar? Sí.
    «Hermanos, no os quejéis unos contra otros» —
  1. ¿Es esto prudente? Sí.
    «La discreción del hombre le hace lento para la ira» —
  2. ¿[Es] honorable? Sí.
    «Y su gloria es pasar por alto una ofensa» —
  3. ¿[Es] beneficioso? Sí.
    «Porque si perdonáis a los hombres sus transgresiones, también vuestro Padre celestial os perdonará a vosotros» —
  4. ¿Y podemos esperar ser perdonados sin perdonar? No.
    «Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras transgre- siones» —
Leer los 35 textos de prueba (Reina-Valera)
Lucas 7:4
Y ellos vinieron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: Es digno de que le concedas esto
Mateo 18:24
Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.
Isaías 30:1
¡Ay de los hijos que se apartan, dice Jehová, para tomar consejo, y no de mí; para cobijarse con cubierta, y no de mi espíritu, añadiendo pecado a pecado!
Job 14:17
Tienes sellada en saco mi prevaricación, Y tienes cosida mi iniquidad.
Deuteronomio 18:19
Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.
Mateo 18:29
Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
Lucas 7:42
y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?
Job 5:1
Ahora, pues, da voces; ¿habrá quien te responda? ¿Y a cuál de los santos te volverás?
1 Juan 2:2
Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.
Salmos 130:4
Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.
Efesios 1:7
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia
Colosenses 2:13
Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados
Jeremías 31:34
Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
Salmos 143:2
Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
Números 14:19
Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.
Job 10:2
Diré a Dios: No me condenes; Hazme entender por qué contiendes conmigo.
Salmos 51:12
Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.
Lucas 18:13
Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
Salmos 17:1
Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor. Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.
Daniel 9:19
Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
Job 7:21
¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo, Y si me buscares de mañana, ya no existiré.
Salmos 36:5
Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia, Y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.
Salmos 25:11
Por amor de tu nombre, oh Jehová, Perdonarás también mi pecado, que es grande.
Salmos 79:9
Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre.
Salmos 84:9
Mira, oh Dios, escudo nuestro, Y pon los ojos en el rostro de tu ungido.
Colosenses 3:13
soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Mateo 18:23
Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
Mateo 18:35
Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
Gálatas 4:12
Os ruego, hermanos, que os hagáis como yo, porque yo también me hice como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho.
Mateo 5:24
deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.
Mateo 18:22
Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.
Santiago 5:9
Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
Proverbios 19:11
La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.
Mateo 6:14
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial
Mateo 6:15
mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

En la Confesión de 1689

22.3 De la adoración religiosa y el día de reposo
La oración con acción de gracias, por ser una parte especial de la adoración natural, es requerida por Dios de todos los hombres. Pero, para que sea aceptada, debe ser hecha en el Nombre del Hijo, con la ayuda del Espíritu, conforme a Su voluntad; con entendimiento, reverencia, humildad, fervor, fe, amor y perseverancia; y cuando [se ore] con otros, [se debe orar] en una lengua conocida.
Leer el capítulo con sus pruebas →
22.4 De la adoración religiosa y el día de reposo
La oración debe hacerse por cosas lícitas, y por toda clase de hombres que viven o vivirán más adelante; pero no [debe hacerse] por los muertos, ni por aquellos de quienes se puede saber que han cometido el pecado de muerte.
Leer el capítulo con sus pruebas →
Orar con entendimiento
La primera, la comprensión, sitúa firmemente la oración en el ámbito de la realidad. No es una experiencia mística, sino un ejercicio del intelecto.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 22, sección «La oración a la luz de la Revelación general y especial».
«En una lengua conocida»
¿Abren las confesiones aquí la puerta para la práctica de hablar en lenguas? La respuesta simple es un firme no.
James M. Renihan, Para el lector juicioso e imparcial (Confesionalidad Bautista, vol. II), Legado Bautista Confesional, cap. 22, sección «La oración a la luz de la Revelación general y especial».