Pregunta 108 de 114
La oración y el Padrenuestro
¿Qué oramos en la primera petición?
Respuesta
En la primera petición, que es: «santificado sea tu nombre», oramos que Dios nos capacite ¾a nosotros y a otros¾ para que lo glorifiquemos en todo aquello por medio de lo cual Él se da a conocer, y que disponga todas las cosas para Su propia gloria.
Exposición de Beddome
Cada parte de la respuesta, desarrollada en preguntas y respuestas con su prueba bíblica.
- ¿Debería ser recordado el nombre de Dios? Sí.
«Por la noche me acuerdo de tu nombre» —
- ¿[Debería] ser amado? Sí.
«Regocíjense en ti los que aman tu nombre» —
- ¿[Debería] ser temido? Sí.
«Unifica mi corazón para que tema tu nombre» —
- ¿[Debería] ser adorado? Sí.
«Bendeciré tu nombre eternamente y para siempre» —
- ¿Y es el nombre de Dios digno de todo esto? Sí, porque
«santo y digno de reverencia es su nombre» —
- ¿Deberíamos glorificar a Dios con nuestras palabras? Sí.
«El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios […] para que en todo Dios sea glorificado» —
- ¿Y en nuestras acciones? Sí.
«Llenos del fruto de justicia que es por medio de Jesucristo, para la gloria [de Dios]» —
- ¿Deberíamos [glorificar a Dios] en las acciones más comunes de la vida? Sí.
«Ya sea que comáis, que bebáis, o que hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios» —
- ¿[Deberíamos glorificar a Dios] en todo momento y en todas las circunstancias? Sí.
«Cristo será exaltado en mi cuerpo, ya sea por vida o por muerte» —
- ¿Y debería ser nuestra constante oración y deseo que podamos glorificar a Dios así? Sí.
«Abre mis labios, oh Señor, para que mi boca anuncie tu alabanza» —
- ¿Deberíamos orar para que otros glorifiquen a Dios? Sí.
«Den gloria al SEÑOR» —
- ¿Y [deberíamos] utilizar nuestros mayores esfuerzos para animarlos a glorificar a Dios? Sí.
«Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» —
- ¿Deberíamos orar particularmente para que los enemigos de Dios glorifiquen Su nombre? Sí.
«Cubre sus rostros de ignominia, para que busquen tu nombre, oh SEÑOR» —
- ¿Y [deberíamos] entristecernos cuando lo deshonran y lo injurian? Sí.
«Los vituperios de los que te injurian han caído sobre mí» —
- ¿Deberíamos orar para que Dios se glorifique a Sí mismo? Sí.
«Padre, glorifica tu nombre» —
- ¿Y [para que se glorifique a Sí mismo] por medio de todas las cosas {lit. eventos}? Sí.
«Pues el furor del hombre te alabará» —
- ¿Es seguro que Él se glorificará a Sí mismo? Sí.
«Le he glorificado y de nuevo le glorificaré» —
- ¿Es Su propia gloria el fin que Dios tiene en todo lo que hace? Sí.
«“No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por mi santo nombre”» —
- ¿debería ser {la gloria de Dios} nuestro fin en todo lo que pedimos? Sí.
«Ayúdanos oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre» —
Leer los 18 textos de prueba (Reina-Valera)
- Salmos 119:55
- Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová, Y guardé tu ley.
- Salmos 5:11
- Pero alégrense todos los que en ti confían; Den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; En ti se regocijen los que aman tu nombre.
- Salmos 86:11
- Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre.
- Salmos 145:1
- Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.
- Salmos 111:9
- Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre.
- 1 Pedro 4:11
- Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
- Filipenses 1:11
- llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
- 1 Corintios 10:31
- Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
- Filipenses 1:20
- conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.
- Salmos 51:15
- Señor, abre mis labios, Y publicará mi boca tu alabanza.
- Isaías 42:12
- Den gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas.
- Mateo 5:16
- Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
- Salmos 83:16
- Llena sus rostros de vergüenza, Y busquen tu nombre, oh Jehová.
- Salmos 69:9
- Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban cayeron sobre mí.
- Juan 12:28
- Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.
- Salmos 76:10
- Ciertamente la ira del hombre te alabará; Tú reprimirás el resto de las iras.
- Ezequiel 36:22
- Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado.
- Salmos 79:9
- Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre.
En la Confesión de 1689
22.3 De la adoración religiosa y el día de reposo
La oración con acción de gracias, por ser una parte especial de la adoración natural, es requerida por Dios de todos los hombres. Pero, para que sea aceptada, debe ser hecha en el Nombre del Hijo, con la ayuda del Espíritu, conforme a Su voluntad; con entendimiento, reverencia, humildad, fervor, fe, amor y perseverancia; y cuando [se ore] con otros, [se debe orar] en una lengua conocida.Leer el capítulo con sus pruebas →
22.4 De la adoración religiosa y el día de reposo
La oración debe hacerse por cosas lícitas, y por toda clase de hombres que viven o vivirán más adelante; pero no [debe hacerse] por los muertos, ni por aquellos de quienes se puede saber que han cometido el pecado de muerte.Leer el capítulo con sus pruebas →
Orar con entendimiento
La primera, la comprensión, sitúa firmemente la oración en el ámbito de la realidad. No es una experiencia mística, sino un ejercicio del intelecto.
«En una lengua conocida»
¿Abren las confesiones aquí la puerta para la práctica de hablar en lenguas? La respuesta simple es un firme no.